Mexicano que irrumpió en el Nobel deberá pagar una multa de 2,000 dólares

Adan Cortés, el estudiante mexicano que irrumpió en la ceremonia del Nobel de la Paz este miércoles, deberá pagar una multa por alteración del orden y por entrar de forma ilegal en el ayuntamiento de Oslo, informó este jueves la policía noruega.

La multa impuesta al joven mexicano es de unos 2,000 dólares (más de 29,000 pesos mexicanos). Cortés habría aceptado la sanción, de acuerdo con la agencia española EFE.

Cortés, de 21 años, habría violado al menos tres controles de seguridad en el Ayuntamiento de Oslo, lugar donde se realizó la ceremonia de premiación del Nobel de la Paz, informó la policía noruega a CNN.

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Ahora el joven mexicano se encuentra en la unidad de extranjería de la policía y será trasladado luego al centro de internamiento para extranjeros de Trandum, al norte de Oslo, consta en un comunicado citado por EFE.

La Dirección de Extranjería de Noruega se hará cargo de su expediente, ya que había solicitado hace dos días asilo político en este país nórdico. Se prevé que tenga una entrevista para valorar su situación, dijeron las autoridades a CNN.

El miércoles por la noche Austin Cortés, hermano de Adan, expresó en redes sociales que el estudiante se encontraba bien “aunque no he podido contactarlo de forma directa”.

La Cancillería mexicana informó que se le prestará asistencia consular.

Adán no es un radical, dice hermano; su acción llama por ayuda a México: activista

Ciudad de México, 11 de diciembre (SinEmbargo).– Transcurría la entrega del Premio Nobel de la Paz a la joven Malala Yosafzai y al presidente de la Marcha Global contra el Trabajo Infantil, el indio Kailash Satyarthi, en Oslo, Noruega, cuando un joven mexicano saltó de las primeras filas con una bandera nacional manchada de color rojo para pedirle a la adolescente paquistaní, defensora de los derechos humanos, que no se olvidara de México.

Adán Cortés Salas, estudiante de 21 años de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es desde ayer conocido a nivel internacional por exponer ante millones de personas el caso de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, Guerrero.

Austin Cortés Salas identificó a su gemelo y expuso a la prensa: “Mi hermano me dijo que su intención era que esto [la desaparición de los 43 normalistas] siga en las noticias”; detalló que no pertenece a ningún partido ni agrupación política y “no es violento ni radical”.

La prensa noruega se conmocionó, daba cuenta del hecho y resaltaba cómo un joven había violado todos los protocolos de seguridad y se había escabullido entre los grandes líderes del país y de los elementos de la policía para alzar la voz en apoyo de los estudiantes normalistas asesinados y secuestrados en Iguala, entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre pasados.

En conferencia de prensa, el Jefe de Estado Mayor, Joahn Fredrikson, lamentó el incidente de la policía en Oslo y se disculpó en repetidas ocasiones. “Se trata de un fallo de seguridad, les pedimos disculpas. No debería haber ocurrido”, dijo.

Por su parte, el Embajador de México en Noruega, Luis Javier Campuzano Piña, se solidarizó y dijo que entendía por qué Adán había hecho esto, pero que no era ni el lugar ni el momento.

Asimismo, el Consulado ofreció ayuda al joven que hasta el momento se encuentra detenido y –según información que trascendió ayer– será enviado a autoridades de migración, pese a que un día antes había pedido asilo político al país.

Austin expuso que tiene miedo de que deporten a su hermano porque sabe que “el narcogobierno de México podría hacer uso de la violencia y la intimidación”.

Daniel García Cabrera, activista mexicano radicado desde hace cinco años en Noruega, agradeció la acción de Adán, la cual calificó como un “llamado a todo el mundo para ayudar por lo que está pasando en México. Un llamado de desesperación para que los gobiernos hagan algo”.

¿QUIÉN ES ADÁN?

En su perfil de Twitter, Adán Cortés se define como una persona que no se arrepiente de nada. “Nunca me quedo con ganas de nada, siempre aprendo de todo y de todos. Sonriendo, arriba y adelante”.

Después del episodio de ayer en el Ayuntamiento de Oslo, Noruega, en su cuenta de Facebook –que horas después fue borrada– recibió múltiples muestras de apoyo.

En ambas redes sociales, las fotografías del estudiante, en sus viajes y reuniones con amigos, inundaban sus cuentas; pero fue hasta ayer, 9 de diciembre, que eso cambió: las imágenes y videos de la forma en que irrumpió en la ceremonia de la entrega del Premio Nobel de la Paz inundaron su muro y timeline.

La escena le dio la vuelta al mundo, mientras le entregaban el Premio de la Nobel de la Paz a la joven Malala Yousafzai y al indio Kailash Satyarthi, Adán apareció de pronto con una bandera de México manchada de color rojo, y le pidió a la adolescente paquistaní no se “olvidase de México”.

“Hemos tenido un incidente no deseado en relación con la entrega del premio, protagonizado por una persona que está bajo nuestra custodia. La situación está controlada y la policía está comprobando ahora las circunstancias relativas al caso”, manifestaron inmediatamente las autoridades noruegas.

El hermano gemelo de Adán comentó a AP que desde un día antes había planeado la protesta. “Él me llamó ayer y sabía que iba a manifestarse durante la ceremonia del Premio Nobel de la Paz para exigir paz para México y que las autoridades se hagan responsables de la desaparición y posible homicidio de los estudiantes”, dijo a la agencia de noticias.

No es la primera vez que Adán, quien estaba realizando un viaje de vacaciones por varios países, se manifiesta por Ayotzinapa. Durante su estancia en Costa Rica también había protestado en público con una bandera mexicana reclamando justicia por los desaparecidos.

El estudiante de la UNAM fue acusado de interferencia, de acuerdo con un comunicado de la policía de Oslo.

Tras ser detenido, el joven de 21 años fue interrogado durante la noche para aclarar los motivos que lo orillaron a realizar la irrupción en el evento, publicó el diario Afteposten.no.

De acuerdo con el medio, el activista mexicano no habría sido liberado durante la noche del miércoles y tampoco tenía derecho a un abogado.

LAS PROTESTAS EN NORUEGA POR LOS 43

Un día antes del incidente en el Premio Nobel, un grupo de activistas llamado Bevissthet México-Norge se presentó ante la Embajada de Noruega para entregar un pronunciamiento por los 43 normalistas.

En él exponen su indignación ante la magnitud de los hechos y la negligencia de las autoridades para seguir el caso.

“Si lo ocurrido es de por sí terrible, la actitud general de los órganos de gobierno es una afrenta al sentido de humanidad y a la inteligencia de quienes observamos en la distancia. Nos indigna la manera en que las autoridades mexicanas han tratado a este grupo de estudiantes, uno de los más vulnerables del país al radicar en uno de los estados con mayor pobreza, violencia y crimen”.

En la misiva, recibida por el Embajador Luis Javier Campuzano Piña, exigen:

  1. La aparición con vida de los 42 desaparecidos que faltan.
  2. El cese de represalias y hostigamiento a los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, y a todos los estudiantes del país.
  3. El cese de represión violenta por parte de los cuerpos policiales, el cese de la represión mediática por medio del aparato propagandístico del gobierno federal, así como el cese de la criminalización de la legitima indignación y movilización civil que es la natural respuesta a la violencia e impunidad en México, las cuales son consecuencia directa de la ineficacia del aparato de justicia y el descrédito de las fuerzas de seguridad.
  4. El cese a las falsas acusaciones de que el movimiento social y la prensa son parte de un proyecto de desestabilización en contra del actual Gobierno Mexicano.
  5. Una investigación confiable, real y transparente, con la participación de peritos y observadores internacionales, sobre lo ocurrido en Ayotzinapa.

García Cabrera, quien ha organizado distintas protestas en el país nórdico a favor de los normalistas, explicó que no presentar la propuesta al Embajador de Noruega fue como “hablarle a la pared”, pero que con la acción de Adán “los gobiernos de Noruega y de Europa tendrán que hacer algo”.

“Nosotros tenemos que seguir haciendo esto. Aprovechar este momento para enviarle cartas al parlamento noruego para que se pronuncie acerca de lo que está pasando en México”, dijo el activista.

 

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