La hora de la verdad, la de las urnas


Utopía

Llegó la hora de la verdad. La de la reflexión individual y acaso familiar para optar en las urnas el próximo domingo entre las dos coaliciones políticas que sin duda representan dos proyectos de nación, uno en proceso de materialización desde la Presidencia de la República y el Congreso de la Unión, y otro que se trazó a trompicones desde el Pacto por México de Enrique Peña Nieto en 2012 y que enuncian como PRIANRD.

Son más de 100 mil candidatos los postulados para ocupar 21 mil cargos de elección y que incluyen a 15 gobernadores, 500 diputados federales –de ellos 200 de representación proporcional–, 30 congresos locales de igual número de estados y la Ciudad de México, y 1,900 ayuntamientos y juntas municipales, así como alcaldes y concejalas en la capital. Todos ellos respaldados por cuando menos un partido o partes de los integrantes de las coaliciones Juntos Hacemos Historia y Va por México.

El cliché o lugar común impuesto por la regular o mala –por edulcorada– propaganda del Instituto Nacional Electoral que encabeza el poco imparcial árbitro Lorenzo Córdova Vianello, reza que es “la elección más grande en la historia de México”. Todas las presidenciales e intermedias lo son por el números de inscritos en el padrón electoral, pero la del domingo 6 contempla la mayor cantidad de cargos de elección popular en juego. Sólo que no lo dicen los anuncios del Consejo General, de los que todavía las audiencias no pueden descansar, pues la veda que comenzó la medianoche de hoy sólo contempla la agotadora y por lo general pésima propaganda de los partidos, y de los tres niveles del Ejecutivo.

Es pertinente, por lo anterior, que el presidente Andrés Manuel anuncie un “se acata y se cumple” para las tres disposiciones del INE respecto de las mañaneras  del 5, 6 y 7 de mayo para que sean retiradas de los archivos digitales de Palacio Nacional. A la par, López Obrador precisó: “Yo tengo ahí mis diferencias, yo sí considero que nosotros informamos, no hacemos propaganda y la Constitución nos protege”.

Salvo su mejor opinión, le asiste la razón a Obrador, pero también a sus desesperados e incluso histéricos opositores que acuden a la mediocracia británica, estadunidense y española, al mismísimo Joseph Biden –como lo hizo Enrique Krauze y el hocicón de Jorge Germán Castañeda– en busca de apoyo para frenar al tabasqueño de Tepetitán.

No es para menos, si “ya sabes quien” informa que el martes 2 fueron vacunados 1 millón 61 mil 962 mexicanos, está cumpliendo con una obligación de reportar, pero también haciendo un formidable anuncio que refleja un hecho que impactará en los votantes. Lo mismo sucede con las sostenidas tendencias a la baja de los contagiados, hospitalizaciones y mexicanos fallecidos por el SARS-CoV-2 que provoca la enfermedad covid-19. Y con los anuncios de instituciones autónomas como el Banco de México que rectificó a la alza el pronóstico de crecimiento económico de México hasta en 7% para 2021. Mientras que a Sergio Sarmiento le “preocupa” el crecimiento de la economía para 2022 y la “modificación de las reglas del juego para la inversión”. Sarmiento no se entera aún que en México gobierna una nueva mayoría desde diciembre de 2018 o bien es un pésimo demócrata.

Por último, no basta hacerle al vidente como los ocho de Tercer Grado (Televisa) que de acuerdo a sus ocultos deseos –preferencias políticas como es natural en cualquier periodista– dibujan las agendas poselectorales, mientras que los magistrados del Tribunal Electoral estiman en 32 mil las quejas tras la elección y desde ahora atienden 7 mil asuntos.


Eduardo Ibarra Aguirre

Es autor de Utopía. Coordinador del Grupo María Cristina. Perseguido por la Sedena (1993-2002) por difundir la propuesta del ombudsman militar. Demandante laboral del CEN del PRI (1992-93). Editor de Forum en Línea desde diciembre de 1993. Redactor de cinco libros y coautor de ocho. Corresponsal en Moscú (1977-79) y becario en Berlín (1967-68).