Este escrito que hago con fervor solidario sirve para expresar saludos sinceros a compañeros y amigos de comunidades del Valle de Etla, quienes desde hace años han venido manifestando inquietudes por organizarse honesta y combativamente, a fin de encausar demandas sentidas de comuneros de la región.
En ese camino por conseguir justicia y democracia formaron, primero, el “Frente Unido de Pueblos Etecos”. Y empezaron a dar la batalla social y política a los cuatro vientos, manteniéndose firmes, valientes, austeros y entusiastas, participando y logrando alcaldías y algunas diputaciones locales, sin lograr en ocasiones los frutos deseados.
Pero eso no los desanima porque la base social ha entendido que la lucha por la democracia y la justicia es larga. Y no desmayan; por el contrario, son valientes y se han propuesto vencer al enemigo de clase que los obstruye injustamente.
Entienden también que sólo con la movilización se consiguen soluciones a las añejas demandas que beneficien a los pueblos de origen.
Constancia y fortaleza han demostrado y han sentido por la lucha social. Por motivos democráticos y justicieros han decidido el cambio, tras pasar de “Frente unido” a “Asociación civil”, aportando esfuerzo y mayor presencia en su región, el estado y el país, porque Oaxaca es como un parteaguas para el cambio social que necesitamos todos los habitantes de este país.
Consciente de este avance organizativo en el Valle de Etla, principalmente en lo político y social, el que esto escribe se permite, con el respeto debido, reconocer y felicitar cordialmente a los compañeros Hilario Chávez, de Magdalena; Arcadio Rojas, de Nazareno; Amando Castellanos, de Suchilquitongo; Conrado, de San Pablo Huitzo; el doctor Arango, de Reyes; Salvador Ojeda, de Etla; Neftalí, de Soledad, y Oliverio Neri, de Zautla. Son los promotores y sostenedores consecuentes de la organización.
También hay compañeros de Telixtlahuaca, San Juan del Estado, Jayacatlán, San Pablo, Etla; San Lorenzo Cacaotepec, San Felipe Tejalapa, Santa María Peñoles, Guadalupe Etla, y otras comunidades que se me escapan sus nombres, pero no olvido su participación en la lucha de nuestros pueblos.
Los frutos son palpables tanto en asistencia personal como colectiva. Por ello el saludo cordial, patente, por la confirmación de su asociación civil, marco político-social que permitirá avances y logros de objetivos generales.
Es un esfuerzo que ha servido para contar con algo propio, producto de la aspiración colectiva y de la consecuencia político-ideológica demostrada en reuniones desarrolladas en los últimos meses.
Contribuyen así a que la ciudadanía tome conciencia de los problemas que viven, además de generar la educación política tan necesaria en estos momentos de crisis global.
Es saludable aprovechar los tiempos políticos y de cambio que vive el estado porque Etla no merece lo que padece: desgobierno, deudas, corrupción, impunidad e injusticia, una situación insoportable que ya no debe permitirse.
Por eso la asociación civil de los etecos deberá apoyar con valor y conciencia política al Cabildo electo, conformado por compañeros de lucha y comprometidos con el progreso de la Villa que en otros tiempos se le denominó el “vergel” o “cuenca lechera”.
La Asociación Civil está trabajando ya en la elaboración de sus estatutos, programa, plan de acción y de principios para emprender tareas mediatas e inmediatas.
Enhorabuena.
(*) Médico pediatra, rector de la UABJO durante el Movimiento Democrático Universitario de la década de los 70.