El arzobispo de Oaxaca, José Luis Chávez Botello, pidió a los nuevos diputados que integran la sexagésima primera Legislatura del estado “no defraudar a los ciudadanos y enfrentar el deterioro social que vive la entidad”.
En conferencia de prensa, luego de su tradicional misa dominical, manifestó que con la toma de protesta de los nuevos diputados inicia la transición en el Gobierno del Estado, que sigue el 1 de diciembre con la ascensión del gobernador y el 1 de enero de 2011 los presidentes municipales, y “la sociedad espera con grandes expectativas que no la defrauden”.
Afirmó que la sociedad oaxaqueña vive un grave deterioro que no sólo daña sus cimientos sino que pone en riesgo su futuro. Es por ello que para los ciudadanos no hay otro camino que unirnos por la no violencia, por la reconciliación y por la integración de Oaxaca con acciones en todos los niveles y al alcance de todos, dijo.
A los nuevos diputados, les pidió aprender de los errores cometidos y de los males que nos dañan, porque las situaciones deshumanizantes y los conflictos sociales son síntomas de vacío y de necesidades fundamentales no atendidas que exigen acciones de emergencia para sanear y levantar a nuestra sociedad.
Chávez Botello dijo que si ya no queremos violencia, ni impunidad, ni injusticias “no nos engañemos porque no basta con limitarnos al apego literal de las leyes y costumbres, sino que hay que ser buenos poniéndonos al servicio de la reconciliación, de la unidad y del bien común”.
Afirmó que es indispensable cultivar la reconciliación y la integración de Oaxaca desde el corazón con acciones concretas, porque poco o nada aprovecha trabajar por la no violencia externa, mientras se mantengan sentimientos de desconfianza y posturas cerradas, menosprecio y hostilidad que siempre generan agresiones, dividen a las personas y las enfrentan entre sí.
El jefe de la Iglesia católica en la entidad urgió a “trabajar por la reconciliación y la integración desde las familias, barrios y colonias en todas las comunidades”.
Reiteró que “es en las relaciones interpersonales sanas donde las personas forjan y fortalecen su identidad, mejoran y se proyectan de manera constructiva en la sociedad”.
A los gobernantes y políticos, dirigentes de la educación y maestros, líderes de organizaciones y padres de familia les dijo que tienen una gran responsabilidad y una tarea urgente que realizar.
De su lado, ofreció que “los católicos vamos a contribuir desde nuestra fe al saneamiento, a la reconciliación e integración social de Oaxaca, porque donde se planta y se vive el Evangelio allí surgen personas nuevas capaces de edificar una nueva sociedad”.
Al final, Chávez Botello anunció la próxima visita a Oaxaca del nuncio apostólico Cristophe Pierre, representante del Papa en México.