OAXACA, OAX., junio 10.- Derivado de las acusaciones que se hicieran en contra del sacerdote Gerardo Silva Hernández, de la parroquia de San Pablo Huitzo, por presunto caso de pederastia, el arzobispo de Antequera, José Luis Chávez Botello, manifestó que hace unos días el párroco fue separado de la iglesia para iniciar la investigación correspondiente y hacer justicia de ser necesario.
Luego de la misa dominical, en conferencia de prensa, la postura de la iglesia dijo, es investigar detalladamente si Silva Hernández es culpable o no del delito del cual se le señala y por el cual es investigado por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) y la misma iglesia católica.
“No defenderemos al padre indicando que es inocente, pero tampoco lo condenaremos sin antes tener las pruebas necesarias, nuestra postura es firme en defender la verdad”, dijo al hacer el llamado a los afectados a entregar todas las pruebas que crean convenientes.
Tras haber sido separado de la iglesia, Silva Hernández está a disposición de las autoridades civiles y eclesiásticas a fin de aclarar las acusaciones, esto como parte del proceso que establece el vaticano, sin embargo hasta el día de hoy no está detenido.
Aún cuando existe una denuncia ante la autoridad eclesiástica en el vaticano, Chaves Botello enfatizó que aquí en la entidad oaxaqueña existe una coordinación para no encubrir a nadie y conocer la verdad.
El caso que fue dado a conocer hace apenas una semana, dijo Chaves Botello, a puesto a la iglesia una gran prueba dolorosa, por lo que pidió a los feligreses católicos tener fe ya que se busca purificar a la iglesia.
Por otra parte, a las autoridades locales exhortó agilizar la investigación a fin de proporcionar justicia inmediata a quien corresponda, ya que la iglesia no buscará dejar impune a los responsables del caso.