OAXACA, Oax., junio 24.- “Los mexicanos y los oaxaqueños le han devuelto la confianza al PRI y hoy nada detendrá el triunfo de Enrique Peña Nieto y los candidatos priistas al Congreso Federal, como lo evidencian todos los estudios de opinión”, afirma en entrevista Eviel Pérez Magaña, candidato al Senado de la República.
A diferencia de las dos últimas contiendas presidenciales, donde hasta el último día no estaba claro hacia donde se inclinaría la mayoría de ciudadanos, dice, “hoy todas las proyecciones de preferencias ciudadanas coinciden en una victoria contundente, amplia, holgada del PRI y una derrota estrepitosa de las opciones de la derecha conservadora y la izquierda populista, lo mismo en el país que en el estado de Oaxaca”.
El candidato de primera fórmula al Senado por el PRI cita como ejemplo del ánimo favorable a su partido en el territorio oaxaqueño los resultados arrojados por una encuesta realizado por la empresa Polynomio Consulting, que en la contienda por la Presidencia de la República registra un 40.2 por ciento de las preferencias por Enrique Peña Nieto, del PRI; un 30.5 por Andrés Manuel López Obrador, de la coalición Movimiento Progresista; y un 23.1 por Josefina Vásquez Mota, del PAN.
Resultados muy semejantes arroja la proyección estadística en la contienda por el Senado de la República: 39.6 por ciento de las preferencias ciudadanas por Eviel Pérez Magaña; 30.2 por ciento por Benjamín Robles Montoya y 22.8 por Diódoro Carrasco Altamirano.
El tiempo de la derecha pasó, razona el candidato priista, “su oportunidad de seguir gobernando a México la perdió al haber sumido a la nación en una espiral de violencia y miedo, y al no haber traducido la estabilidad financiera y cambiaria heredada de las administraciones del PRI en crecimiento económico y en generación de empleos”.
La izquierda caudillista tampoco pudo estructurar una propuesta confiable para los mexicanos y para los oaxaqueños, dice Eviel, “pues se dedicó a descalificar a las instituciones electorales y a denostar al candidato que se perfila hacia la victoria, en lugar de presentar una propuesta para modernizar a México y sacarlo del estancamiento. Las cifras alegres que su candidato presidencial presentó como señuelo sólo generaron desconfianza”.
Son razones de peso, no opiniones subjetivas, que explican las preferencias ciudadanas que sin duda se concretarán el día de la jornada electoral, concluye Eviel Pérez Magaña.
El proceso electoral del 1 de julio es una elección para que los oaxaqueños decidan el estado y el país que quieren, “si desean una entidad y un México que impulse el desarrollo social en el Sur del país o uno donde crezca más la pobreza y el subdesarrollo, Oaxaca es prioridad nacional como lo asevera Enrique Peña Nieto”, señaló.
Dijo “que los priistas tienen claro que hoy el reto es consolidar una votación que permita a Enrique Peña Nieto reafirmar sus preferencias nacionales y lograr el triunfo y con ello que Oaxaca cuente con todo el apoyo para impulsar acciones de desarrollo”.