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La pobreza y la manipulación estadística

Para resolver un problema es pertinente admitir su existencia, con toda su crudeza y tal como es, sin matices, sin autocomplacencias, sin manipulación de datos, y es el caso de la pobreza.

Los resultados de la última medición de la pobreza generados por Coneval, han generado el entusiasmo de funcionarios del gobierno estatal, ya que se indica que en Oaxaca la pobreza disminuyó en cinco puntos, pasando del 66.8 al 61.7 y que la pobreza extrema se redujo del 26 al 20 por ciento.

La manipulación estadística puede reducir la pobreza en Oaxaca hasta eliminarla, aunque eso no implica que los pobres con nombres y apellidos desaparezcan también.

De acuerdo a los datos de la misma Coneval, Oaxaca duplica la proporción de pobres extremos respecto a la media nacional, además de otras inconsistencias en el manejo de variables como el aumento de la población con inseguridad alimentaria en que la entidad ha registrado aumento.

De la misma manera, el desempleo y la precarización laboral afectan más a los pobres rurales, a los indígenas, a los jóvenes, a las mujeres, y en estas variables, los datos en Oaxaca no se han movido. Esto implica que el motivo del festejo no existe y que Oaxaca continúa entre las entidades del país en condiciones más desfavorables.

Respecto al promedio nacional, Coneval admite que la pobreza afecta al 45 por ciento de la población, 53 millones 226 mil habitantes; que la pobreza disminuyó en medio punto porcentual entre 2010 y 2012 y, ¿la mejor noticia?, que la pobreza extrema disminuyó en un punto porcentual en el mismo periodo.

Los datos de Coneval sobre la medición más reciente deben leerse en su contexto y con el conocimiento de sus términos y su metodología para saber qué están midiendo y cómo se correlacionan con otros indicadores que muestran retrocesos, como el desempleo y la disminución del ingreso. Sobre inconsistencias metodológicas, Boltvinik (La Jornada: 2/08/13)

Si no se ha logrado abatir el problema es porque simplemente el modelo económico no funciona, y porque los intentos de los gobiernos panistas y priístas, se han reducido al asistencialismo y a la politización de la política social, así como a la discrecionalidad en el ejercicio del gasto, lo cual ya ha sido documentado con anterioridad por la propia Coneval en su Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social en México 2012. (http://www.coneval.gob.mx/InformesPublicaciones/Paginas/Publicaciones-sobre-Evaluacion-y-monitoreo.aspx).

Recuperando palabras del Secretario de Hacienda, Luis Videgaray en el evento de presentación de la medición de la pobreza, los programas sociales utilizados durante los gobiernos panistas sólo contuvieron la pobreza y estuvieron lejos de combatirla, pues, las “transferencias establecidas por las últimas tres administraciones federales, primero bajo el nombre de Progresa y después Oportunidades… han sido más una herramienta de política pública de contención de la pobreza que de combate efectivo hacia la misma” (APRO, 29/07/13).

De acuerdo a la misma fuente, el funcionario agregó que “lo más importante de las cifras que muestra el Coneval es la evolución de la pobreza en los últimos 20 años, donde, en distintos indicadores observamos que el porcentaje de la población de mexicanos en pobreza, que a 2012 representaba 45% de la población, se ha mantenido esencialmente sin cambio en los últimos 20 años”.

Videgaray consideró que se deben rediseñar principios y sus reglas para vincular esos programas con la productividad para inducir crecimiento económico, y no solamente ser un paliativo; aunque en contra de lo dicho por el funcionario, este criterio tampoco existe en la estrategia principal del gobierno federal, “la Cruzada nacional contra el hambre”.

La estrategia no considera la atención focalizada en las zonas rurales más desfavorecidas, ya que si así fuera, la mayor parte de la población oaxaqueña, principalmente en zonas rurales, serían beneficiarias de dicha política. Además para hacerla efectiva, la estrategia estaría basada en acciones para alentar la productividad y la capitalización del campo, así como la disminución de brechas entre la pobreza rural y la urbana. Esto, aún esta muy lejos de observarse.

El titular de Hacienda aprovechó la presentación de resultados sobre pobreza para anunciar la creación de un nuevo sistema de seguridad social luego de que el Coneval reporto que 71.8 millones de personas no cuentan con ese beneficio. ¿pues qué pasó si la pasada administración festejó la cobertura universal de uno de sus programas principales que apuntaba hacia allá? ¿Nuevamente borrón y cuenta nueva?

La pobreza no puede ser considerada como un proceso puramente económico, sino un problema político y cultural, considerando que el crecimiento económico no es neutro, desde el punto de vista distributivo, sino que tiene que ver con decisiones políticas para el ejercicio del gasto y la definición de criterios de lo que es prioritario de lo que no lo es.

Las estadísticas sobre pobreza en el país pueden ser ficticias si no consideramos lo que está ocurriendo al interior, las desigualdades, la discriminación y las dinámicas migratorias entre las regiones, en donde existe un patrón común hacia la urbanización desordenada y en donde la pobreza rural va de mal a peor. El conjunto de datos de Coneval deberían generar preocupación y no entusiasmo.

Investigador del IISUABJO/ Integrante del Sistema Nacional de Investigadores

sociologouam@yahoo.com.mx

 

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