OAXACA, OAX., enero 29.- ”Adaptar una buena cultura sobre nuestra alimentación diaria, repercutirá en gran medida en nuestro cuerpo y hasta nos lo agradecerá”, dijo Judith Reina Arellanes López, coordinadora de Nutrición de Medicina Preventiva de los Servicios de Salud de Oaxaca.
La nutriología, se define como la especialidad médica que estudia la alimentación humana y su relación con los procesos metabólicos.
En la actualidad pocas personas acuden con un nutriólogo para saber qué debe comer y qué no, ”de ello depende que esta profesión tenga más auge, no sólo en el estado de Oaxaca sino a nivel país”, dijo Arellanes López.
La nutrióloga aseguró que esta profesión tiene gran impacto en la vida de la sociedad, ya que de esta rama depende estudiar, evaluar y analizar el modo alimenticio de las personas, así como la prevención de algunas enfermedades a causa del sobrepeso como la hipertensión o la diabetes.
”A veces la gente se conforma con ir a checarse con un médico general, y lo entendemos porque es una costumbre que se ha generado entre nosotros mismos, sin embargo, si el problema opera en la obesidad o trastornos alimenticios, lo más viable es acudir con un especialista que le pueda abordar más sobre el tema”, explicó.
Arellanes López dijo que en estos tiempos, la intervención de un nutriólogo en la salud de las personas es determinante, debido a que actualmente el país está pasando por severos casos de mala alimentación, sobre todo por la vida diaria que se distribuye en el trabajo principalmente.
”Los problemas de la mala alimentación están repercutiendo gravemente en la salud de la sociedad, por ello, nosotros (los nutriólogos) como especialistas en el tema debemos influir en ese aspecto”, detalló.
La nutrióloga comentó que las personas están mal cuando piensan que una persona gorda es sinónimo de buena salud, asimismo, dijo que es necesario adquirir otra cultura de la alimentación porque al final de cuentas el ”chiste no es llenarse, sino comer bien y estar saludable”.
Al día, un adulto mayor debe consumir dos mil calorías y un niño de mil 400 a mil 600 aproximadamente. Por las mañanas, la nutrióloga recomendó ingerir leche y cereales naturales como la avena o el arroz, además de agregar un plato con fruta; por la tarde, si se opta comer carnes es necesario que esta no tenga demasiada grasa y se comparta con un plato de verduras; mientras que por la noche es mejor cenar entre las ocho y nueve de la noche, más o menos, dos horas antes de ir a dormir para que la comida haga digestión.