+ Para muchos padres de familia es fácil controlar o entretener a sus hijas e hijos de esta manera, sin considerar las consecuencias que conlleva
OAXACA, OAX., octubre 4.– El uso del teléfono celular y otros dispositivos móviles ha aumentado indiscriminadamente, lo que hace que en la actualidad un infante de dos años de edad tenga acceso a estos.
Para muchos padres de familia, les es fácil controlarlos o entretenerlos de esta manera, sin considerar las consecuencias que esto podría conllevar.
El coordinador de Pediatría del Hospital General de Zona No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Oaxaca, Felipe Francisco Aguado Maya, explica que cuando son niños tienen mayor capacidad de aprendizaje rápido y mayor curiosidad de conocer el mundo y sus posibilidades de movimientos, pero por estar ocupados con una pantalla no la desarrollan al 100 por ciento, por lo que tienden a ser más violentos y berrinchudos.
Una de las consecuencias es que afecta sus sentidos de manera temporal o inclusive permanentemente, como la vista o el oído, debido a los altos niveles de radiación que éstos poseen, además del brillo.
Asimismo, sus capacidades motrices se ven afectadas y cada vez son más los casos de jóvenes que a edades tempranas se les detecta artritis juvenil –deformidades en las manos y rodillas–; los síntomas más comunes son el dolor en los dedos, muñecas, codos, caderas y rodillas.
Por lo anterior, el especialista exhorta a todos los padres de familia a que no permitan a sus hijos el uso de estos dispositivos.
La edad recomendada es 10 años y así evitarán futuros problemas en su crecimiento y desarrollo, afirma.
De igual manera, los conmina a que con sus hijos realicen actividades al aire libre para lograr estimular su creatividad.
Aclara que el uso de estas tecnologías no afecta sólo a infantes, también puede resultar nocivo en adultos y adolescentes que usan de manera excesiva los dispositivos.