Consulta popular: se votará para juzgar a ex presidentes


Libros de ayer y hoy

Pese a obstáculos, la gran ciudadanía  se prepara para votar para que cinco ex presidentes sean juzgados. 

En las dos posiciones clave, de la Suprema Corte y el Instituto Nacional Electoral (INE), sobre la consulta popular del primero de agosto, uno podría decir, como lo dijo en su momento Edmond Rostand, que “su numen tal vez se ha  entumecido”. Pero no es así, es claro que no es falta de entendimiento, sino una posición tomada a partir de sus convicciones e intereses.

La pregunta está muy matizada en la redacción del supremo tribunal y muy esculcada de parte del presidente del INE Lorenzo Córdova, cuando dice que dicha consulta no es para juzgar a los ex presidentes. En la persistencia, éste se traiciona o se exhibe con cierta ignorancia, ya que el garigoleado párrafo de la Corte se refiere al esclarecimiento de “decisiones” que fueron tomadas por “actores políticos” que indudablemente los cinco ex presidentes en  cuestión, lo fueron. Y tomaron  decisiones.

Podrán entrar muchos más, pero la gran ciudadanía, que no es taimada, sabe a quienes se refiere. Si el resultado es a favor, se pueden presentar denuncias concretas y con nombres específicos y no se puede negar su legalidad, porque llenan el rubro de decisiones tomadas por actores políticos.

La consulta popular profundiza en la ética del poder

El ejercicio popular que se va a realizar el próximo primero de agosto, no solo tiene como fin poner en evidencia la carga personal, oficial y jurídica de cinco ex mandatarios, sino que reivindica la ética del poder como forma política en el país.

Por más que desde el INE se recalque que el texto de la pregunta no incide en los presidentes, la intención específica de muchos votantes parece dirigirse a ese punto. Y no solo como un simple acto de decisión, sino como parte de la reivindicación del propio pueblo que fue sumiso, omiso e ignorante al permitir, cómplice,  todos los desmanes que han  hundido al país en muchas de sus precariedades.

Aún revisada esa historia pasada en forma superficial, se ve el oportunismo en el ascenso al poder (Ernesto Zedillo tras una asesinato, el de Colosio), la frivolidad e inexperiencia ( Vicente Fox), la superficialidad y corrupción (Enrique Peña Nieto) el atraco a la voluntad popular ( Carlos Salinas y Felipe Calderón), en personajes, algunos mas oscuros que otros, que llegaron a la cúspide del poder exacerbados sus egos con conceptos demagógicos creados por un sistema. La grandeza nunca estuvo presente.

Peña Nieto lanzó la Ley de Consulta Popular que lo señalará

La Ley Federal de Consulta Popular fue publicada el 14 de marzo de 2014, decretada por Peña Nieto. Tiene una reforma reciente, del 19 de mayo de 2021 (Diario oficial de la Federación DOF, con  la publicación del 14 de marzo de 2014 y ediciones del DOF de las posteriores reformas).

En la lista que tiene el presidente de la República, que fue quien obtuvo la aprobación de la Corte para la consulta, se mencionan casos específicos a cada uno de los ex presidentes, pero en el de Peña Nieto vale la pena colocar dos situaciones muy similares que podrían alcanzar  la lesa humanidad. Se refieren a las de Atenco y Ayotzinapa, dos comunidades agraviadas.

Si se analizan ambos casos, la actitud del señor Peña Nieto fue similar. El primer caso que ya fue llevado a la CIDH, se desenvolvió en su propia entidad cuando era gobernador del estado de México; duró horas y se prolongó todavía en el reclusorio. Y Peña no intervino en el momento crucial, hasta que la opinión pública desató el hecho.

Conociendo al sistema, se piensa de inmediato en quien ordenó los acontecimientos. Lo mismo sucedió en Ayotzinapa, con una actitud de deslinde  y clara inocencia, como si no se hubiera quebrado un plato. Algo así se vio cuando López Mateos regresó de viaje y se enteró, curiosamente, de que Rubén Jaramillo y toda su familia habían sido ultimados por miembros del ejército.

La sorpresa total. Si en esos casos no hubiera intención directa, habría omisión que también está penada, por el cargo que tenían. En cuanto a Vicente Fox hay una confesión de parte que ha repetido varias sobre la ayudadita que le dio en  su cuestionado triunfo a Felipe Calderón, confesión  que a su vez involucra al señor Fecal. Los casos de los ex presidentes signados y ya en imágenes por todo el país, son muchos y graves. Alguno podrá tener vigencia y funcionar.    


Teresa de Jesús Gil Gálvez

Teresa Gil, Tere  Gil, Teregil, son los nombres que  suelo usar. No he sido poeta en mi tierra, ni escritora, ni periodista, ni abogada. Son, al fin y al cabo, como decía Monsiváis, atributos que los demás deben reconocer. Prefiero ser agnóstica,  crítica, antiesquemática y comunista. La vida me lo reconoce.