Periodismo libre y comprometido

Santa Cruz Xoxocotlán, Oaxaca
Jorge Meléndez Preciado

Una década sin Granados Chapa

Periodistas Unidos

El 16 de octubre de 2011 falleció el enorme periodista, Miguel Ángel Granados Chapa. No obstante su trascendencia en la vida informativa y política de nuestro país, las rememoraciones a su digna vida y su prolífica obra han sido escazas.

Un artículo de Juan Villoro (Reforma, 8 de octubre), en ese diario, unas cuantas líneas de un lector y  al final el suplemento  dominical del mencionado diario con tres artículos imprescindibles (uno del propio Granados Chapa, otro de Roberto Zamarripa y uno más. Impecable. de su hijo, Tomás) y varias alusiones en diversos espacios, no obstante que Miguel Ángel fundó impresos como Crucero, Proceso, La Jornada, Mira, Razones y varios más. Amén de participar destacadamente en Unomásuno y en Reforma, y ser el principal columnista en varias publicaciones como Siempre! Y en más de treinta diarios nacionales que adquirían su columna de la Agencia Mexicana de Información (AMI).

También desarrolló varias revistas de comunicación en la UNAM, la Universidad Metropolitana- donde una cátedra de investigación lleva su nombre- y la Universidad Iberoamericana.

Como olvidar su programa en Radio UNAM, Plaza Pública, mismo nombre de su columna que inició en Cine Mundial en 1977,  la cual escribió diariamente  34 años, la última publicada horas antes de fallecer para despedirse. La pasión y la necesidad de estar presente hasta el final, como han señalado varios maestros,  Manuel Buendía, su primer director en Crucero.

En los primero meses de Proceso, me comentó, los fines de semana repartía la revista de casa en casa ya que no había recursos para hacer dicha labor pagándole al personal necesario.

Fue parte de la Unión de Periodistas Democráticos (UPD), la única organización que condenó el golpe de Luis Echeverría contra Excélsior-  agrupación quien con la revista Sucesos para Todos fueron las únicas que  se manifestaron abiertamente contra la opresión a la libertad de expresión del  genocida  siendo mandatario del país.

Fue presidente de la UPD (1982-1984), y me pidió que yo lo acompañara como secretario general de la asociación. Como no teníamos local, nos reuníamos en un restaurante del sur de la ciudad, sitio donde solían llegar Carlos Quijano, director de Marcha de Uruguay, y Julio Scherer García. Miguel Ángel ya había dejado Proceso; quien   organizaba dichas reuniones era la bella Concepción Salcedo Meza.  Y en la Unión, Miguel Ángel,  fundó el premio Francisco Martínez de la Vega, que se otorgó inicialmente  al periodista de San Luis Potosí; después a don  Alejandro Gómez Arias y Renato Leduc, entre otros.

Dirigió los noticiarios de Canal 11, tuvo un programa de análisis periodístico en Radio UNAM por las mañanas, y a pesar de que su estilo de presentar los acontecimientos era calmo, en una época de celeridad, sus palabras resultaban precisas, sus datos muy bien sustentados, sus investigaciones contundentes; en la organización de esa Plaza Pública radiofónica, lo ayudaba puntualmente, Guadalupe Irizar.

Fue un gran director de Radio Educación (1978-1980), y delegó los noticiarios a la inteligente  y sumamente eficaz, Verónica Rascón. Él estaba al tanto de todo lo que ocurría. Incluso se llegó a publicar una revista, con el nombre 1060, la cual elaboraban: Miguel López Azuara, su gran amigo, y Armando López Becerra.

Su febril actividad lo hizo formar parte del Consejo General del IFE (1994-1996), con logros evidentes. También fue candidato del PRD a la gubernatura de Hidalgo, en 1999. Sus enemigos para descalificarlos dijeron que tuvo más lectores que electores, lo cual era absurdo, pero demostraba que lo buscaban en sus escritos cientos de miles.

Alfredo Rivera hizo un libro: La Sosa Nostra, acerca del cacicazgo de Gerardo del mismo apellido en la Universidad de Hidalgo;  prólogo de Granados Chapa.  El texto causó un gran revuelo y ambos compañeros de oficio fueron demandados, juicio que duró años.

En el libro de Humberto Musacchio, pésimamente distribuido, Granados Chapa: Un periodista en contexto, el autor de la columna,  La República de la Letras, cuenta un anécdota: Granados lleva a una zapatería a Humberto para que adquiera unos cacles porque los de éste son inservibles; al final se da cuenta Granados que los que trae puestos  estaban peor y decide también adquirir otros para él.

Periodista ejemplar; hombre generoso, de una memoria impresionante y una rapidez para escribir sin faltas de ningún tipo, algo que resulta alucinante.  Pendiente en criticar al poder con el que  ningún informador debe  coludirse. Aunque siempre  enérgico y riguroso.

Jorge Meléndez Preciado

Periodista de hueso colorado y Director de Periodistas Unidos. Estudió Economía en la UNAM y realizó estudios en la Universidad Patricio Lumumba de Moscú (1969-70). Militó en el Partido Comunista Mexicano (1972-81) y fue diputado federal suplente de Gilberto Rincón Gallardo en 1977. Cuando desapareció el PCM decidió ya no militar en otros partidos. En 1975 impulsó la Unión de Periodistas Democráticos (UPD).

Colaborador desde el 29 de junio de 2021.