Quién sabe si de estas acciones, que tienen de todo, menos honestidad, sino lo más bajo y sucio de la política provinciana oaxaqueña, esté enterado el dirigente nacional de Morena, el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador.
Con su Unión Campesina Democrática (UCD) como la tribu más fuerte, Amador Jara Cruz hace lo que quiere en Oaxaca con las siglas del partido del sol azteca y quien lo refuta simplemente recibe la amenaza de una madriza o ser levantado y desaparecido.
En el caso de Salomón, impuso a su novia en turno, Carmen Bautista Peláez, como candidata a la diputación federal por el Distrito XI con sede en Pinotepa Nacional, quien nunca se le ha visto haciendo trabajo para este partido.
Dicen los que saben que presunta y seguramente sabe hacer cosas secretas que solamente Salomón Jara sabe.
Y en el caso de Amador, pues va también su novia en turno Teresita, quien encabeza la lista plurinominal.
Salomón se burla de quienes creen en su discurso, y en el caso de Amador recordemos cuando hizo primero regidora en Loma Bonita a Larisa León y luego a base de ponerle la pistola en la boca a Rocío Melchor le dejó la diputación a Larisa, quien luego lo traicionó al irse, supuestamente, con un poblano o michoacano.