Crónica de un bloqueo priista o de los buenos oficios de un Particular


Priistas del municipio de Zaachila sitiaron este miércoles la sede del Congreso del Estado, ubicado en el municipio conurbano de San Raymundo Jalpan, y protagonizaron una trifulca con elementos de seguridad del complejo ante la negativa del edil de esa localidad, Adán López Santiago, de incorporar a sus correligionarios, Magali García García y Fortino Castellanos Nava, como concejales del Cabildo.

Poco más de 100 inconformes llegaron al palacio legislativo desde las 10:00 horas, encabezados por García y Castellanos –concejales designados–, para exigir que el Congreso del Estado obligue a López Santiago a acatar el dictamen emitido por la Comisión de Gobernación y los haga regidores del Ayuntamiento.

Con su protesta, los priistas impedían la entrada de personal del Congreso, legisladores y hasta funcionarios del Gobierno del Estado, como Benjamín Robles Montoya, secretario particular del Gobernador, que asistió para cabildear de último momento la aprobación por unanimidad de la Reforma constitucional aprobada horas después por la LXI Legislatura.

Ante la renuencia de los seguidores de García y Castellanos, el cuerpo de seguridad del Congreso intentó abrir paso a los diputados, que se esforzaban por traspasar la valla humana de tricolores apostados en la puerta de acceso.

Sólo algunos lo lograron, como Perfecto Mecinas Quero, quien con toda su humanidad protegió a su compañera convergente Margarita García.

Sin embargo, este hecho provocó la irritación de los inconformes y una zacapela con los cuerpos de seguridad.

En esos momentos arribó el ex diputado convergente Robles Montoya, quien de inmediato buscó dialogar con los priistas, apelando a la “civilidad” y “legalidad” para liberar el acceso.

Pero los tricolores se resistían y minutos después hizo su arribo a las inmediaciones un grupo de policías antimotines de la Secretaria de Seguridad Publica, lo que causó más irritación de los inconformes.

El factor disuasivo de los uniformados obligó a los priistas de Zaachila a permitir la entrada de personal, diputados y funcionarios por el acceso del estacionamiento, a fin de iniciar la sesión extraordinaria de Congreso en la que se aprobaría la Reforma constitucional.

Panistas a escena

El momento sirvió para el protagonismo de algunos representantes populares, como los panistas Héctor Lorenzo Inocente, Clarivel Rivera e Isaac Rodríguez Soto, quienes con carteles y pancartas en mano se instalaron en medio de la calle, frente a los manifestantes, para reprochar al PRI su presunta negativa a aprobar la Reforma a la Constitución estatal.

A su paso el diputado Alejandro López Jarquín, del PRD, fue abucheado e increpado por los inconformes, quienes lo responsabilizaron de oponerse a la integración de Fortino Castellanos y Magali García –sobrina del diputado federal priista Manuel García Corpus– como regidores del Ayuntamiento de Zaachila.

Las órdenes de Benjamín

Permitido el acceso de los diputados, integrantes de la Comisión de Gobernación del Congreso del Estado, el secretario particular, Benjamín Robles Montoya, y priistas de Zaachila, instalaron una mesa de negociación en la que acordaron “notificar mediante oficio al Edil de Zaachila para que en un plazo de 24 horas incorpore a los concejales plurinominales priistas: Magali García y Fortino Castellanos”.

Incluso, para calmar a los rijosos, la Comisión de Gobernación tuvo que aceptar que “iniciará procedimiento de destitución del munícipe de Zaachila, Adán López Santiago, por desacatar un mandato del Congreso del Estado, en virtud de que se ha negado a incorporar a los priistas a su cabildo”.

Pero aún con esas promesas en la bolsa, los inconformes no liberaron los accesos al Congreso.

Horas más tarde, mientras se desarrollaba la sesión extraordinaria, un grupo de priistas colados al recinto legislativo intentaron protestar porque la diputada convergente, Margarita García, se negó a firmar la minuta de acuerdos de la Comisión de Gobernación.

Entonces volvió a entrar al quite el secretario particular Robles Montoya, quien con enfado lanzó hacia su compañera de partido:

“A nadie se le puede obligar a cumplir su palabra”.

Luego, el convergente reconfortó a los tricolores: “Con tres de las cinco firmas de los integrantes de la Comisión de Gobernación todo dictamen o acuerdo es legal” (sic).

Así, la sesión extraordinaria de la sexagésima primera Legislatura en la que los 42 diputados aprobaron 31 modificaciones a la Constitución del Estado de Oaxaca, continuó sin más contratiempos.