OAXACA, OAX., junio 4.- Henchido el cuello de margaritas blancas y amarillas llegó el coordinador del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, al corazón de Oaxaca, en su segundo periplo hacia Los Pinos.
Llena la Alameda de León de colonos, campesinos, indígenas, militantes de partidos como PRD, PC y PT, diputados locales y hasta funcionarios estatales como Salomón Jara Cruz, todos lopezobradoristas, el suelo oaxaqueño recibió de nueva cuenta al ex jefe de Gobierno del Distrito Federal.
Sobresalían entre la multitud las banderolas rojas del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) y a los lados, en mantas grandes, la efigie de su líder asesinado, Heriberto Pazos Ortiz, del MULT, así como del Consejo de Organizaciones Social (COS), y las naranjas del Partido Convergencia (PC).
El gran ausente de la concentración masiva fue el Secretariado Estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) que preside Amador Jara Cruz.
Algunos de sus compañeros de partido aventuraron que la ausencia de Amador se debió a la presencia en el acto de su hermano Salomón y de su ex compañera Otilia Galindo García, y otros que su inasistencia confirma, una vez más, que “su corazón sigue en el partido tricolor, al lado de Ulises Ruiz Ortiz”.
En el presídium, frente a la Catedral Metropolitana, acompañaron a López Obrador el titular de la Sedafp del Gobierno estatal, Salomón Jara Cruz, y quien ocupó el cargo de éste en el Senado de la República, Armando Contreras Castillo, así como la ex delegada nacional del PT, Otilia Galindo García.
Igualmente, los diputados locales Alejandro López Jarquín, del PRD; Flavio Sosa Villavicencio e Hita Ortiz Silva, del PT, y el ex dirigente estatal del petismo y ex edil de Juchitán, Mariano Santana López Santiago, quien lucía un semblante demacrado, acabado.
Por el PC estuvieron los diputados locales Angela Hernández Solís y Perfecto Mecinas Quero, así como el dirigente estatal Saúl Rubén Díaz Bautista.
Por el Partido Unidad Popular (PUP, brazo político del MULT) el único legislador en la entidad: Carlos Hampshire Santibáñez Franco, en tanto que de la sociedad civil asistió el doctor Felipe Martínez Soriano, ex rector de la UABJO.
Desde el templete, en su turno como orador, el dirigente del MULT, Uriel Caballero, ofreció al aspirante presidencial todo el apoyo de su organización y de su partido, el PUP.
El dirigente convergente Saúl Díaz no se quedó atrás e hizo lo mismo e, incluso, al final, junto con los diputados Mecinas Quero y Angela Hernández escoltaron a López Obrador hasta su camioneta.
En su oportunidad al micrófono, el ex secretario de Asuntos indígenas durante el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz y actual senador suplente del PRD, Armando Contreras Castillo, aseguró que con la figura de López Obrador en la elección presidencial del 2012 “llega la esperanza al país y el cambio para los pobres”.
Expectante de esas palabras estaba el titular de esa Senaduría y actual secretario de Desarrollo Agropecuario, Forestal y Pesca (Sedafp) del Gobierno del Estado, Salomón Jara Cruz, sin decir nada.
Reducción del precio de gasolinas y energéticos
Luego llegó el discurso esperado, la euforia y la algarabía con las palabras de López Obrador, quien encabezó el penúltimo mitin de su gira nacional “Salvemos a México” por 40 ciudades de la República mexicana.
Anunció que de ganar la elección presidencial de julio del 2012, construirá más refinerías en Oaxaca y reducirá el precio de las gasolinas, el diesel, la energía eléctrica y hasta el gas en beneficio de las familias y de las pequeñas y medianas empresas.
Pidió a los oaxaqueños darse cuenta que “el PRI y PAN representan lo mismo y defienden los intereses de los 30 integrantes de la mafia del poder, del dinero y de la política, y ahora impulsan la candidatura presidencial del gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto”.
Cuestionó lo que sostienen los priistas, que los problemas nacionales sólo podrán resolverse con el eventual retorno del tricolor a la Presidencia de la República, y lo preguntó a la multitud. Un rotundo “¡nooooooo!” fue la respuesta.
El político tabasqueño arremetió también contra la dirigente vitalicia del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo Morales, a quien calificó de “mafiosa”.
Prometió que con grandes reformas estructurales cambiará al país, porque aseguró, al repetir su emblemático lema: “primero son los pobres”.
Gritos de alegría y esperanza desbordaba entre los lopezobradoristas, quienes siguieron atentos las palabras, ademanes y pausas de AMLO durante sus 50 minutos de discurso.
Desconocimiento a Mario Emilio Zárate Vásquez
Ahí estaba también el cuestionado político Mario Emilio Zárate Vásquez, ex síndico procurador del municipio conurbano de Santa Cruz Xoxocotlán, y ex director Jurídico de la Secretaría General de Gobierno de la administración estatal.
Oportunista y desesperado intentaba penetrar la valla humana para acercarse al precandidato presidencial y tomar un poco de “oxígeno político”, luego de que fue exhibido y corrido del Gobierno por supuestos nexos con la delincuencia organizada, específicamente con Flavio Méndez Santiago, “El Amarillo”, uno de los fundadores del grupo criminal “Los Zetas”, lo que lo sepultó del mapa político-gubernamental de Oaxaca.
Desde la llegada de López Obrador a la Alameda, Zárate Vásquez intentó subir al templete, pero el cuerpo de seguridad le negó el paso.
Pero el presunto amigo de “El Amarillo” no se dio por vencido. Esperó pacientemente los 50 minutos que duró el discurso para acercarse a él con el pretexto de obtener un autógrafo para un libro de la autoría del ex dirigente nacional del PRD.
Y cuando lo tuvo enfrente, mientras el tabasqueño escribía la dedicatoria en el texto, Mario Emilio le soltó todos los argumentos sobre presunta democracia y justicia social para beneficiar al país y a los oaxaqueños. López Obrador sólo escuchó y atendió a los demás.
Luego, cuando los reporteros preguntaron al aspirante presidencial cuál era su relación con Zárate Vásquez, quien organiza conferencias de prensa y promueve su candidatura en Oaxaca, pero es señalado de tener nexos con uno de los fundadores de “Los Zetas”, éste dijo no conocerlo.
–“A él no lo conozco. Hay muchos que hablan en mi nombre, pero mi movimiento es más que eso”, dijo y subió a la camioneta que lo llevaría a continuar su destino.
Pero esta no fue la única sorpresa para López Obrador en tierras oaxaqueñas, pues también fue atajado por la vocera del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI), Reyna Martínez Flores, quien en aparente estado de ebriedad lloró frente a éste y balbuceó palabras de apoyo.
López Obrador la consoló, le dio un beso en la frente y se retiró.
Así transcurrió la estancia del coordinador de “Morena” en Oaxaca, ante quienes lo ven como una “esperanza real” para cambiar el rumbo de la nación a partir del año 2012.