Comparto la preocupación de los compañeros del Sistema Nacional de Investigadores CONACYT por la infiltración de las cuentas electrónicas que se ocupan para comunicados oficiales con propaganda del candidato Enrique Peña ofreciendo apoyo a la investigación ¿Quién le dio al PRI esa base privada de datos si el gobierno federal es presuntamente del PAN?
El uso de la base de la comunidad científica con fines proselitistas lleva a la pregunta ¿En donde están las fronteras entre el PRI y el PAN? Al parecer no las hay; si acaso en términos personales se pueden caer mal, eso es irrelevante para el futuro del país. Sus coincidencias son más fuertes y en momentos de definiciones, como el próximo primero de julio, van juntos.
La historia reciente en materia política y económica nos ofrece más evidencias de las alianzas de la derecha, representadas por esos dos partidos, puesto que su modelo se ha impuesto desde principios de los años ochenta, con tres gobiernos priístas y dos gobiernos panistas; llevan 30 años en el poder. La alternancia del año 2000 no significó ningún cambio en la orientación de estos gobiernos, sino la profundización de una política que ha favorecido los intereses de unos cuantos y la falta de reglas para un mercado distorsionado que ha favorecido el desarrollo de monopolios.
Por ello, resulta risible la declaración del expresidente panista Vicente Fox, quien, para apoyar al candidato priísta, Enrique Peña, dice que “la pobreza regresó durante el gobierno de Calderón”, cuando la pobreza nunca se fue, por el contrario, se ha multiplicado en estas tres décadas de políticas de neoliberales.
Al respecto, es importante revisar los datos sobre la pobreza, por ejemplo, las bases de las propias instancias oficiales como el Consejo Nacional de Población o el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, instancias que miden la pobreza en México y evalúan programas y políticas sociales del Gobierno Federal, disponibles en Internet.
Se puede observar que en México la brecha entre ricos y pobres se ha abierto y profundizado, al grado que México es identificado como uno de los países en donde coexiste el primer mundo con el tercer y cuarto mundo. En términos de distribución del ingreso, Oaxaca es uno de sus extremos más desfavorables. Al respecto se puede consultar cualquier fuente, desde ensayos ligeros hasta artículos de mayor reconocimiento científico, todos coinciden.
Para la defensa de ese modelo que multiplica la pobreza y favorece a las minorías, observamos el alineamiento del PRI, el PAN, el apéndice Panal, de los monopolios de todo tipo que se han beneficiado de las políticas neoliberales, y de las antiguas corporaciones de control político que tanto daño han hecho al país, entre las que se puede mencionar al sindicato- partido, el SNTE.
Esto es otra evidencia que si la derecha presume de enarbolar la “modernidad económica”, arrastra los lastres políticos del viejo régimen para continuar con el control de las masas y la corrupción del sistema, desde arriba, alentando enconos interminables y conflictos locales como los que observamos en nuestro estado de Oaxaca.
Otra muestra de las fuertes coincidencias entre priístas y panistas se puede observar en la política de seguridad, en donde el candidato a la presidencia del PRI importó al ex director de la policía de Colombia, Oscar Naranjo, que anticipa la continuidad de la línea dura en la guerra del panista Felipe Calderón contra el llamado crimen organizado.
Al respecto, habría que enterarse un poco más sobre el desastre humanitario en Colombia y de manera particular del drama de los “falsos positivos”, revelado en el 2008, cuando los cuerpos de seguridad de ese país asesinaron a civiles inocentes para hacerlos pasar como guerrilleros muertos en combate. El Derecho Internacional Humanitario identificó esos casos como ejecuciones extrajudiciales. Para no entrar en referencias de estudios muy especializados, simplemente se puede seguir una liga elemental http://es.wikipedia.org/wiki/Esc%C3%A1ndalo_de_los_falsos_positivos
Toda proporción guardada respecto al caso colombiano, una de las evidencias de la simulación y la mentira, sería sin lugar a dudas la detención espectacular del presunto hijo del Chapo Guzmán, que al comprobarse que no era tal, sumió a la Marina de México en uno de los baches más ridículos de la historia en materia seguridad, el cual queda como el corolario de la política de guerra de Felipe Calderón.
Esta pifia resultó más bien una maniobra electorera que provocó un descontón a la candidata panista, pero el personaje es lo de menos, puesto que anticipa una pequeña dosis de las alianzas de derecha en donde no hay diferencia entre el PRI y el PAN. Por esta razón, siguiendo los pasos de Fox, no podría descartarse la alianza entre el presidente panista y el candidato tricolor, aunque ello signifique el desplome de su candidata, puesto que en estos momentos resulta más importante la defensa de los intereses económicos de los monopolios.
Así, observamos el alineamiento de la derecha en contra del candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador; si en el 2006 orquestaron la campaña “un peligro para México”, que desafortunadamente mucha gente creyó, en el 2012, uno de los voceros del PRI-PAN, Vicente Fox, está haciendo llamados a no votar por él.
En todo caso el peligro para el país resultó un gobierno que ha dejado un saldo de 60 mil muertos en una guerra inútil y que hasta los últimos días de su administración sigue mostrando la corrupción de los cuerpos policiacos, como el crimen entre policías federales ocurrido en el aeropuerto de la ciudad de México
En fin, el primero de julio es una oportunidad para empezar a poner freno al gobierno de los privilegiados, a los ricos de Forbes, a Televisa y a todos los monopolios, así como a los eternos caciques como Elba Esther, quienes son defendidos por la alianza PRI- PAN.
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