Consejo Ciudadano: Concurso Nacional de periodismo y el realce de valores


Libros de ayer y hoy

+ México necesita un periodismo que ponga énfasis en los problemas de la sociedad.

El enfoque social es fundamental en los trabajos del Concurso Nacional de Periodismo convocado por el Consejo Ciudadano (CC). En la convocatoria lanzada el 3 de mayo que contempla los trabajos publicados el 2020, llama la atención el realce de los criterios de evaluación, en los que se destaca el enfoque social que le da un valor propio al aporte periodístico.

Pero los criterios van más allá, hay un  afán reiterativo para evaluar la defensa del lenguaje, en un sector que en décadas creó el famoso maquinazo, con  el “ahí se va”, del lenguaje, encima del cual se colocó la noticia.

Un asunto que es también fundamental y que llama la atención que las universidades -con notables excepciones-, no hayan caído en él en sus tesis, es el que hace accesible los conocimientos técnicos y científicos al gran público, a partir del cual pueden  extenderse todos los aportes que en sus orígenes han  sido publicados con términos adecuados solo a la materia respectiva.

El CC propugna  por un conocimiento digerible de los trabajos, al que tengan acceso todos los sectores. Y lanza además, un gran estímulo a la creatividad, al exaltar el humor como  forma de expresión del genio oculto  de muchos creadores, a través del sarcasmo, la ironía y la sátira en la caricatura.

La sociedad demanda un periodismo que se involucre con sus temas

La situación que vive el país exige un periodismo comprometido con sus problemas.  Así como se reconoce a grandes creadores en ciencias y artes, los periodistas entran en ese nivel  de interés imprescindible para la sociedad, pero siempre a través de un periodismo que sea útil a esa sociedad. Un oficio continuo que  se caracterice por su autonomía, independencia, imparcialidad, pluralidad y responsabilidad, como lo recalca el CC en sus pronunciamientos.

El Premio nacional de Periodismo del Consejo, está apoyado por universidades públicas y privadas y organismos de comunicación diversos y académicos relacionados con los medios. La UNAM es una de las que ha encabezado el organismo. Frente a varios certámenes y reconocimientos que hacen  organismos de la sociedad civil, el único premio nacional es este, que se creó  en los albores el actual milenio, cuando fue cancelado legalmente el antiguo  premio  que daba el gobierno.

Se criticaba entonces en forma reiterativa, que el gobierno otorgara los premios como preseas oficiales contempladas por la Ley de Premios, Estímulos y Recompensas Civiles. Si bien, dicho premio estimuló a destacados periodistas, había cierta insistencia en los gobiernos de dar varios premios al  mismo tiempo a un solo sector o una empresa.

Pocas veces se veían periodistas del interior o se incluía alguno para dar la impresión de pluralidad. El premio del CC como nacional que es, ha pretendido  que el estímulo se extienda a todos los periodistas del país.

Un jurado autónomo que se guía por lineamientos

Yo recuerdo haber sido jurado en los premios internacionales de periodismo Rey de España y el valor de los trabajos en cada aporte  específico que éstos tenían. Eso fue allá por 1991 y el principal premio se otorgó al alerta sobre la devastación de la Amazonia. El jurado que se escogió en ese caso, de todas las naciones de habla hispana, tenía muy claro el papel que jugaba en  una situación tan grave y destructiva.

En el caso  de este premio, se ha escogido a un jurado de varios estados de la República que tendrán su propio criterio para evaluar los trabajos siempre  a partir de lineamientos. Hay ocho categorías en  juego: Crónica/ Periodismo Narrativo, Entrevista, Reportaje, Cobertura Multiformato/ Periodismo de Investigación, Fotografía, Caricatura/Humor, Periodismo de Opinión y Divulgación de la Ciencia y Difusión de la Cultura.

En estas horas que vive México el Consejo Ciudadano del Premio Nacional de Periodismo, tiene la gran opción de colocarse en el centro decisorio de un nuevo enfoque de comunicación, en el país.


Teresa de Jesús Gil Gálvez

Teresa Gil, Tere  Gil, Teregil, son los nombres que  suelo usar. No he sido poeta en mi tierra, ni escritora, ni periodista, ni abogada. Son, al fin y al cabo, como decía Monsiváis, atributos que los demás deben reconocer. Prefiero ser agnóstica,  crítica, antiesquemática y comunista. La vida me lo reconoce.