OAXACA, OAX., julio 10.- A las 20:45 horas de este jueves 10 de julio de 2014, con la cabeza agachada y esposado de las manos fue entregado el otrora poderoso político priista Bulmaro Rito Salinas a los custodios de la Penitenciaría Central de Santa María Ixcotel, donde pasará su primera noche como detenido.
Tres hombres de negro, integrantes de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), dependiente de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), trasladaron al ex presidente de la Gran Comisión del Congreso del Estado a bordo de una camioneta Urban, color blanco, hasta donde será su nuevo hogar.
En mangas de una camisa azul cielo, pantalón de vestir azul marino y zapatos negros, mirando para todos lados como queriendo encontrar a alguien, fue recibido por los carceleros, quienes lo trasladaron a su celda de permanencia.
En la Urban de traslados de la PGJE iba el ex presidente del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) sentado en el asiento de en medio, luego de ser entregado por elementos del “grupo especial” de la Procuraduría que lo detuvieron horas antes en el centro de la Ciudad de Oaxaca.
Nadie se encontraba con la mirada del ex coordinador del Comité de Planeación para el Desarrollo del Estado (Coplade), presencia perdida entre la cotidianeidad de policías y custodios vestidos de azul y de negro, apostados en la garita de acceso a la cárcel de mediana seguridad de Oaxaca.
Corpulenta la figura del considerado principal “operador” del ex gobernador Ulises Ruiz Ortiz, con aproximadamente medio siglo de años a cuestas, al verlo los uniformados no lo tomaron en cuenta.
No imaginaron que frente a ellos se encontraba uno de los hombres más poderosos del último sexenio totalmente priista, el personaje que avaló desde el Congreso del Estado la represión contra el movimiento magisterial-popular del año 2006.
Rápida fue la entrega del enésimo preso a la Penitenciaría Central de Santa María Ixcotel. Tres minutos después de las 20:45 horas, traspasado el umbral carcelario, la historia de la captura y posterior juicio del primer ex funcionario de “alto nivel” de la administración gubernamental de Ulises Ruiz está por escribirse.