Oaxaca, modelo del desarrollo agroindustrial con 108 empresas: Seder

Oaxaca dejó de ser un estado productor de materias primas en el país, porque a través de la instalación de 108 plantas agroindustriales, se mejoraron los productos agropecuarios, forestales y pesqueros, con una excelente calidad y precio que demandan actualmente los mercados.

Estas pequeñas, medianas y grandes empresas sociales, propiedad de las y los productores oaxaqueños, son los pilares fundamentales del desarrollo económico y social de las comunidades rurales del estado, las cuales hoy transitan hacia mejores condiciones de ingresos y estándares de vida.

Incluso, los productores primarios del estado han consolidado la importancia de la organización y el desarrollo empresarial, con el propósito de mejorar su productividad y competitividad ante los retos que implica la globalización y la actual crisis económica.

No había valor agregado en la producción primaria

Hace seis años, la planta agroindustrial del estado sólo estaba representada por algunas agroindustrias importantes de la iniciativa privada que se establecieron en la Cuenca del Papaloapan.

Entre ellas se encuentran: el ingenio azucarero “Adolfo López Mateos”, la cervecera “Corona”, la empresa papelera “Fapatux” y la cementera “Tolteca”, actualmente trastocadas por la crisis económica.

Mientras que la producción agropecuaria, forestal y pesquera de Oaxaca era comercializada en las mismas huertas o parcelas, así como a granel en su mayor parte con intermediarios, a precios bajos y con escaso margen de utilidad.

Estos productos oaxaqueños no tenían valor agregado, es decir, calidad, presentación y precio, características que demandan actualmente los mercados, por lo que eran desplazados por otros estados del país que han estado en proceso permanente de mejoramiento.

Oaxaca, ejemplo nacional en procesos agroindustriales

Sin embargo, con políticas públicas diferentes emanadas por el gobierno que encabeza Ulises Ruiz Ortiz, hoy el campo oaxaqueño registra cambios estructurales que presenta la economía agrícola tanto en su composición interna, como en su participación a nivel nacional.

Datos de la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder) indican que esta visión diferente permitió desarrollar empresas agroindustriales que están agrupando a productores en el acopio de volúmenes importantes de productos, así como acondicionarlos y transformarlos con la finalidad de ingresarlos a los mercados.

Esta instalación de agroindustrias, que como nunca en la historia de Oaxaca se había logrado, ha generado en estos cinco años y medio de la actual administración tres mil 400 empleos directos y beneficiado a 340 mil productores agropecuarios, forestales y pesqueros.

Pero además de este compromiso social y económico cumplido en el sector rural, Oaxaca es considerado como ejemplo a nivel nacional por la instalación de plantas y procesos agroindustriales propiedad de los productores.

Lo anterior, precisa la dependencia, porque ahora existe una planta productiva, que utilizando las tecnologías más avanzadas en el ámbito internacional, permite darles un valor agregado a las materias primas.

También está integrando las cadenas productivas desde la producción primaria hasta la comercialización, generando además una nueva cultura empresarial en el sector rural.

Al tiempo de hacer el uso de esquemas de comercialización avanzadas como es la cobertura de precios con las bolsas de valores agropecuarias del mundo, resalta la dependencia estatal responsable de este trabajo en el campo oaxaqueño.

Diversos productos colocados en mercados mundiales

Para consolidar el proceso de las plantas agroindustriales, la misma dependencia del Gobierno de Oaxaca se ha dado a la tarea de apoyar y colocar 600 productos oaxaqueños en el mercado local, nacional e internacional.

Con mejores condiciones de calidad, presentación y precio, los productores, hoy micro empresarios, han combatido y eliminado el “coyotaje” que antes mermaba sus ingresos y utilidades.

La Seder dio a conocer que los productos apoyados para obtener el diseño de sus etiquetas, marcas, envases, códigos de barra, así como análisis físico químico, bromatológicos e información nutrimental, entre otros, cumplen con las normas de calidad que demandan los mercados.

Los productos posicionados son: mezcal, chapulín, nopal, papaya, litchi, rambután, ajonjolí, sorgo, derivados lácteos, mango, café, piña, ron de caña, mermelada de maracuyá, nopal, concentrados de fruta, mole, chocolate, curados, dulces, granola, tejate, salsas, aceite de emú y cacahuate, entre otros.

Para consolidar la comercialización de estos productos, también los agroindustriales han participado en diferentes ferias y exposiciones como estrategia de comercialización, logrando contratos de compraventa con grandes cadenas comerciales y empresarios del ramo tanto nacional como internacional.

Actualmente, los productores de la Cuenca del Papaloapan y del Istmo de Tehuantepec están exportando limón persa y mango al mercado europeo, así como tomate de la Sierra Norte a Cancún, Quintana Roo y Estados Unidos, lo que permite consolidar su estructura productiva y elevar sus ingresos económicos.

Además, hay una mesa permanente de negocios con empresarios chinos para comercializar productos oaxaqueños y procesos de marca de la tlayuda, mole, chocolate, salsas, carne de guajolote, mermelada de papaya, así como la selección y empaque de chayote y jengibre, para el mercado internacional.

Mujeres, las más empleadas en plantas agroindustriales

Por ejemplo, en el complejo forestal de Ixtlán manejado por la Integradora Comunal Forestal de Oaxaca (ICOFOSA), se brinda empleo a más de 700 personas en cada población de la Sierra Norte y Sur, donde el papel de la mujer es fundamental en esa empresa comunal.

En las fábricas de muebles en Ixtlán de Juárez y Santiago Textitlán, el 70 por ciento de los empleados son personal femenino; mientras que los aserraderos y aserríos es personal masculino por el tipo de fuerza que se requiere para realizar el trabajo rudo y pesado.

La empresa comunal, la cual tiene tres puntos de venta “TIP muebles” en la capital oaxaqueña, tiene como prioridad crear empleos, desde el aserrío hasta el barnizado de los muebles, hay cientos de personas trabajando con gusto y agradecimiento.

Esto es notorio desde el momento en el que arriban a las fábricas y lugares de trabajo, donde realizan sus tareas con eficacia y rapidez, empleando a la totalidad de la población que lo requiere.

ICOFOSA, institución que abre sus puertas para el aprovechamiento forestal y la generación de más empleos, es una organización como Rainforeste Alliance, FSC y WWF, las cuales han certificado el buen uso de sus recursos naturales.

Los Pueblos Mancomunados son un ejemplo de organización comunitaria que aprendieron a ayudarse unos a otros, aprovechando los recursos naturales de su región de manera responsable, evitando así la expulsión de mano de obra.

 

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