OAXACA, OAX., mayo 27.- Durante el primer trimestre de este año 2012, las remesas enviadas por los migrantes oaxaqueños que trabajan en Estados Unidos se desplomaron un 5.6 por ciento con respecto al 2011.
De esta manera, Oaxaca cayó del cuarto al séptimo lugar en remesas captadas a nivel nacional, reportó el director del Instituto Oaxaqueño de Atención al Migrante (IOAM), Rufino Domínguez Santos.
La cantidad de remesas recibidas de enero a marzo de este año ascendió a 300.4 millones de dólares, lo que representa 17.8 por millones de dólares menos, refirió el funcionario estatal.
Anotó que en el 2009 fueron 1 mil 290.80 millones de dólares los recibidos en la entidad por concepto de remesas; para el 2010, 1 mil 293.80 millones de dólares; en el 2011, 1 mil 423.00 millones de dólares, y para el primer trimestre del 2012 (de enero a marzo), 300.4 millones de dólares.
Explicó que la caída de las remesas de dólares está relacionada con diversos factores como la crisis económica de Estados Unidos, principalmente en su industria de la construcción, así como la dificultad de llegar a Estados Unidos y el alto índice de deportación de migrantes oaxaqueños.
Estadísticas del IOAM señalan que en 2011 Oaxaca ocupó el segundo lugar por número de repatriados, con 28 mil 889 personas que fueron regresadas a México.
Este año, la entidad oaxaqueña se mantiene en el mismo lugar por personas deportadas.
Domínguez Santos anotó que contrario a otros estados de la República, como Michoacán y Zacatecas que se mantienen en niveles de remesas similares a los del año pasado.
Confió en que exista una recuperación en el último trimestre del año, fecha en la que las remesas se incrementan de manera considerable. “Nuestro deseo es que quedemos en los mismos niveles registrados el año pasado”, dijo.
Refirió que la disminución de las remesas tuvo mayor impacto en las regiones de la Mixteca, Valle Central y Costa.
Señaló que el desplome de las remesas en un 5.6 por ciento es el más grande registrado al menos en los últimos dos años.
A su juicio, es un signo que debe preocupar porque las remesas de dólares es uno de los principales motores de la economía estatal.
“Es preocupante porque las familias que dependen directamente de las remesas no están recibiendo lo que antes les llegaba y, por otro lado, para la economía del estado es preocupante porque cuando las remesas disminuyen hay menos dinero circulando. Esto, quiérase o no y aunque no se sienta, afecta la economía del estado”, subrayó.
Señaló que adicional a la crisis que impactará en las familias que dependen directamente de las remesas, su caída podría detonar mayor migración de jóvenes y gente que no ha migrado.