OAXACA, OAX., enero 31.‒Fueron 22 años al frente de una Orquesta Sinfónica de Oaxaca (OSO) paulatinamente degradada, indigna para los músicos, la música, sobre todo.
Denuncias diversas de los integrantes de la OSO hacia su director y politización del problema, apuntalada en el momento exacto por información publicada a nivel nacional en el diario “Reforma”, marcan la salida de Javier García Vigil.
Acusaciones de uso clientelar de la Sinfónica oaxaqueña por parte de éste y hartazgo de las pésimas condiciones laborales de los músicos, aspectos sumados a rumores de toda índole, son el contexto del cese del director de la OSO.
¿Saneamiento genuino de la OSO? ¿Relevo de mandos? ¿Disputa de intereses económicos? ¿Re-componendas políticas en año electoral? ¿Reacomodo de posiciones para que todo siga igual?
Ante las conferencias de prensa y actos públicos de protesta de los músicos inconformes, el ahora ex director no había contestado. Fue al último, semanas antes de su cese, que ofreció una serie de entrevistas individuales con los medios (quién sabe si selectivas, uno fue de colado por invitación de un colega).
Una demasiada extensa plática de una hora y 20 minutos que concluyó con un rotundo: “no voy a renunciar”. Y no renunció, lo cesaron.
En ella habló de retos y logros de la OSO y pormenorizó en cada uno de los actos en los que se le acusa de comportamiento clientelar hacia algunos políticos-amigos, de uso de la Sinfónica para fines personales, de adjudicación de emolumentos, entre ellos. También insistió en que hay mucha desinformación en torno a la problemática.
Y entre todo esto, en varias ocasiones mencionó un aspecto que causa inquietud, que requeriría ser elucidado, “investigado legalmente”, para bien de la OSO, de García Vigil, de la Seculta, de los músicos, de la música, de la cultura de Oaxaca.
‒¿Considera que hay consigna desde la Seculta para relevar al director de la OSO? ‒preguntó E-Oaxaca (www.e-oaxaca.mx).
‒Yo no sé si solamente para relevar al director de la OSO. En su momento, no asimilé esta percepción. Pienso que hubiera sido más simple tener las pláticas y acuerdos, conocer cuáles eran los planteamientos si es que eran en ese sentido.
“Diría que no hay consigna, sino una estrategia de desestabilización de la Orquesta Sinfónica de Oaxaca… porque no había sucedido antes, altas instancias de la Seculta en vez de valorar las fortalezas de la OSO y tener una justa percepción de su trayectoria… por ahí hubo filtraciones en todos los sentidos, pero opuestos”.
Sucedió “un manejo de acciones que se vieron absolutamente como parte de una estrategia”.
No “se entendió”, sostuvo en un juego de palabras confuso, la frase que el titular de la Seculta dijo desde el principio de su gestión y que “dejó abierta a todo tipo de interpretaciones”: que la OSO “estaría bajo la lupa” de aquella institución.
“Creo que desde un principio el subsecretario [de Planeación Estratégica, Othón Téllez] no entendió esa frase del titular de la Seculta, ni tampoco Lilia Torrentera, porque todo lo que ha venido haciendo es manejar a los medios para desacreditar a la OSO. No le ayudan mucho al secretario”.