OAXACA, OAX., diciembre 9.- A un año del término de su periodo, la base trabajadora del STPEIDCEO quiere deshacerse del peor dirigente de la historia de este gremio: Felipe Noel Cruz Pinacho, no sólo por su grado cero de popularidad, sino porque desde su elección marcó el destino fatal del Sindicato de burócratas para entregarlo al gobierno del aliancista Gabino Cué Monteagudo.
Hace dos años, el 10 de diciembre alrededor de las 10:00 de la mañana, todo era confusión, retraso a propósito en la instalación de las casillas, la sede del edificio sindical convertido en un búnker donde había de todo menos trabajadores:
Un padrón electoral sin pies ni cabeza y el derroche a manos llenas de dinero por parte del Gobierno del Estado en favor de una planilla.
Con la “compra de conciencias”, aprobado por el gobernador Cué Monteagudo y operado por el insufrible Alberto Vargas Varela, había podido aglutinar a la “chiquillada” como azules, morados, platas, violetas, amarillos y hasta nombres ridículos como arco iris y uno más uno.
El rival a vencer era la planilla de los rojos del cada día más famoso “Potro”, y con menos posibilidades los verdes y arenas.
El padrón electoral fue el arma letal, pues mientras a las otras planillas les fue entregado de último momento, la “Unidad Sindical” lo tuvo en su poder con meses de anticipación.
Junta Local de Conciliación y Arbitraje y Recursos Humanos, los grandes cómplices
La Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA) revivió jubilados, pensionados, fallecidos y renunciados que aún aparecían en el padrón de activos, en tanto que la Dirección de Recursos Humanos se encargó de imprimir tantos y cuantos sobres se requerían para suplantar identidades, en una tarea encomendada a Isaí Rodríguez.
La identificación fue fácil de conseguir, pues el Sindicato cuenta con la máquina de foto-credencialización, y así se cerró el círculo.
Ya en la jornada electoral, a unos les daban todas las facilidades para votar, pues tenían una clave para identificarse como “blancos”, mientras que a otros les cerraban el paso aún estando en el padrón de socios.
Y para ello contaron con una muralla imposible de rebasar, pues los porros a sueldo fueron habilitados como “comisión de vigilancia” y así la elección de Felipe Noel Cruz Pinacho, que debió perder por amplio margen, terminó ganando por pírrica ventaja, y seguramente ni él mismo lo sabe, pues todo se manejó de forma directa en las altas esferas del Gobierno del Estado.
Ahí comenzó la caída de uno de los sindicatos más importantes de Oaxaca con el lema “El momento es ahora”. Y así fue. Desde ese día y hasta el momento, en tan sólo dos años han perdido el tabulador y algo así como el 10 por ciento de incremento salarial, y una serie más de prestaciones.
Echados en los brazos de su patrón, los burócratas perdieron lo más importante de un gremio, que es la identidad de sindicalista. También pusieron en riesgo el Fondo de Pensiones y abrieron la puerta a la represión contra cualquier trabajador que reclame sus derechos.
La represión ya se manifiesta en la Dirección de Notarías y en ocho delegados que tomaron instalaciones del gobierno para reclamar sus derechos y en respuesta tuvieron despidos. La lista la encabeza precisamente su rival Julián Estrada, “El Potro”, lo que deja un grave problema laboral al gobierno que llega.
Pero eso no es todo. La falta de experiencia y operatividad en el manejo del sindicato, ya que para todo recibe instrucciones de su Mesías, y llevado por su torpeza y soberbia, Pinacho se metió con quien no debía y atacó de forma poco inteligente a una profesional de la comunicación: la periodista Citlalli López, con lo que se ganó el mote de “Lord Metate”.