Mushes en Foro de Juezas

CRÓNICAS DE LA ÍNSULA

Se abren paso cada vez con mayor fuerza los defensores de otorgar plenos derechos a los gay, homosexuales, lesbianas y toda la gama de variaciones sexuales, que en el Istmo de Tehuantepec, más que nada en Juchitán, se resume en el término mushe.

Por cierto, los zapotecas del Ismo andan acaparando todos los reflectores y ahora Foros académicos. Cual auténticas matronas juchitecas, robustas y rebosantes, mushes con atuendos regionales de huipil y enaguas colmaron el Auditorio del Tribunal Superior de Oaxaca. Hace unos ayeres eso habría sido impensable, para un lugar de decimonónica solemnidad.

Qué bien, aunque la causa de los mushes y lesbianas no sea algo sin contrapuntos, que haya libertad para su discusión es cualidad de una democracia. Lo agradable fue el discurso de la jueza Martha Elena Castillejos Sánchez, de larga trayectoria profesional, en la práctica y en la academia. La dulzura del zapoteco de la maestra inundó la sala, quien narró las injusticias que vio de niña en su natal Unión Hidalgo, Ranchu Gubiña en el Istmo de Tehuantepec.

Mushes maltratados, discriminados, excluidos, vejados. Contra esa injusta dinámica dijo algo definitivo, una verdad de peso, aun para quienes no aceptaran de cualquier manera a los mushes: simplemente como seres humanos ellos y cualquiera deben ser respetados. Para la abogada los mushes necesitan la comprensión de los jueces para interpretar las leyes a su favor, como sucedió en Oaxaca, según narró en su exposición. Con un caso de una pareja de mushes, que al morir uno de ellos el IMSS se negaba a darle la pensión al ¿viudo?, ¿viuda? Finalmente, se le favoreció a juicio del juzgador. ¿Interpretar, forzar o torcer las leyes? Lo mejor sería que el legislativo se hiciera cargo de establecer con claridad una ley definitiva al respecto.

Entrevistada en el receso del Sexto Foro Regional Derechos y Diversidad Sexual, con el auspicio del Poder Judicial del Estado de Oaxaca, respecto a un trabajo que realizamos sobre El Tercer Baño en Juchitán, Castillejos Sánchez nos dijo que lo ideal sería que la gente respetara la decisión de los mushes de ser mujeres y los dejaran entrar al baño de las mujeres. Pero como tanto las mujeres y sus maridos sienten invasión de la intimidad, puede aceptarse ese tercer baño. Eso, dijo, en lo que avanzamos socialmente en mayor tolerancia y comprensión.

De todos modos, el tercer baño no ha sido posible ni siquiera en la icónica población Juchitán, célebre por su numerosa población mushe, donde algunos interesados ofertan un paraíso gay inexistente. La violencia contra homosexuales es muy alta ahí también.

Son muchos los detalles donde la causa mushe avanza, en el registro civil para cambiarse de nombre masculino a femenino, aun sin cambiar de sexo. Algo llama fuertemente la atención, que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y otros organismos supranacionales allanen con toda anticipación el camino con sus resoluciones a favor de quienes en el ejercicio de su voluntad declaran ser mujeres aunque haya nacido hombres o al revés, esto último lo explicó la maestra Abril Flores Rojo.

Esta novísima expresión de libertad, por supuesto que ha tenido una reacción también con argumentos. Hay una postura que dice que hay un fondo económico del sistema capitalista, en tanto la mitad de la población que son hombres no gastan en productos personales como las mujeres, y con la promoción del homosexualismo, como lo hace Amaranta Regalado, ese mercado fuerte y caro se amplía.

Los discursos de Vladimir Putin, presidente ruso, respecto a que también es una estrategia del capital para detener la letal explosión demográfica también circulan. Finalmente, en países sudamericanos, organizaciones de padres de familia se oponen a que en los libros de texto de primaria se incluyan conceptos que hacen ver natural esa gama de diversidad sexual. Argumentan que ellos, los padres tienen derecho a incidir en la educación de sus hijos. Una discusión verdaderamente democrática, exige pues, considerar todas las posiciones.

www.revistaenmarcha.com.mx, lc.blas@gmail.com y @blaslc

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *