Entre el cielo y el infierno terrenal


Periodistas Unidos

En México, sólo el 10 por ciento de los habitantes del sur tienen un empleo que les permita adquirir la canasta básica y cuentan con sistema de salud.

En todo nuestro amplio y diverso territorio, únicamente el 20 por ciento reciben esas condiciones indispensables para la vida, lo que no debe ser algo excepcional sino lo elemental para la subsistencia humana, ello según la organización: Empleo Digno.

Una fotografía muestra a una niña, junto con sus hermanos y su madre, vendiendo unos cuantos juguetes, deteriorados, y un letrero que dice: “Los cambio por alimentos”. Estruja, amarga, da grima la imagen que es tan fuerte como muchas otras que vemos a diario en las calles, donde padres y/o madres y chiquillos hacen lo que sea por obtener una moneda.

Según la agrupación Oxfam, que mide y ayuda en la lucha contra la pobreza, el hambre global se multiplicó seis veces en un año y por ello mueren ¡once personas por minuto!

La ausencia de comida de millones supera los decesos por Covid-19. Seguramente por eso la inmensa cantidad de ciudadanos salen a la calle sin ninguna protección. “Lo primero es comer y luego ser cristiano”, decía mi madre, doña Juanita, quien era devota de Cristo.

Actualmente existen 155 millones de miserables, 20 millones más que hace un año. Y la cifra aumenta cada instante.

Mientras tanto, un grupo de multimillonarios ya viajaron al espacio y otros lo harán próximamente, según los planes de Elon Musk y Jeff Bezos. Entre ellos están quienes aumentan sus fortunas a lo loco por descubrimientos y aportaciones a las nuevas tecnologías.

Hace poco supimos que Zeng Yuqun, de la empresa CATU, de baterías recargables para vehículos, llegó a 49 mil 500 millones de dólares, superando a Jack Ma, de Alibabá que tiene 48 mil 100 millones de billetes verdes. Aunque los líderes mundiales son Bezos de Amazon y Musk de Tesla.

Por eso, tuvo sentido la reunión en Venecia, donde 130 países, del G20 y la OCDE, decidieron poner un impuesto de 15 por ciento a las compañías multinacionales (en 2023) para que contribuyan a que los estados tengan lo indispensable para ir resolviendo los graves problemas que nos aquejan.

Hay empresas como British Petroleum que están en ochenta naciones, triangulan sus beneficios y llegan a Irlanda y Hungría, entre otras naciones, y pagan lo mínimo. Ahora se intentará que no sea así, sino que en los países donde operan tengan un impuesto por lo que obtienen de ganancias.

Para el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, la medida es limitada pero correcta. El gravamen debe ser mayor.

Antes los millonarios estaban en el petróleo, el comercio, las inmobiliarias y hoy los más importantes se encuentran en la tecnología.

Eso ha traído que nos hemos convertido en vasallos de unas compañías que no producen nada, según anota en su libro: Mundo dron, el inteligente Naief Yehya. El famoso GAFA (Google, Amazon, Facebook y Apple) que anuncia Octavio Islas.

Dichas corporaciones, junto con otras importantes, manejan el 85 por ciento del PIB Mundial. Y 10 mil grandes compañías obtienen anualmente 890 mil millones de dólares en facturación.

Así pues, es necesario enfrentarlas y meterlas al orden mediante el concurso de todos los países, de otra manera seremos peones de unos cuantos sujetos cuyo único interés es pasear en el espacio e ir a colonizar la Luna, como lo acaba de hacer el inglés Richard Barnson, a quien antecedieron varios, entre ellos Guy Laliberté, dueño del Cirq Du Soleil.

Mientras eso ocurre, en México de enero a junio de este año se crearon 401, 648 empleos, aunque faltan abrir oportunidades para 438 mil trabajadores que perdieron sus ocupaciones por la pandemia.

Hay un rezago grande en la Ciudad de México, ya que van 15 meses a la baja en la oferta de trabajos y tenemos 216 mil menos de marzo de 2020 a la fecha. Algo que debe atender Claudia Sheinbaum, prioritariamente.

Es cierto, ya puso en operación el primer cablebús, algo extraordinario que va de Ecatepec a Indios Verdes, y una señora al subirse expresó: “Me dio mucho miedo hacer el trayecto, pero es más grande el temor de ser asaltada en la las calles o los transportes”.

Mientras en otro terreno, se cumplieron 100 años de Aeroméxico, once de ellos sin servicio porque en 2014- sexenio de Felipe Calderón- Gastón Azcárraga quebró la compañía y no ha indemnizado, ni siquiera con los aparatos e instalaciones en su poder, a 7, 300 trabajadores, de sobrecargos a pilotos. Es hora que la justicia prive y detengan a ese traidor a todos.

El cielo como idea de algo misterioso e inenarrable y la tierra un infierno por la pobreza, injusticia, desigualdad, guerras y conflictos.


Jorge Meléndez Preciado

Periodista de hueso colorado y Director de Periodistas Unidos. Estudió Economía en la UNAM y realizó estudios en la Universidad Patricio Lumumba de Moscú (1969-70). Militó en el Partido Comunista Mexicano (1972-81). Colabora en diversos medios de comunicación, entre ellos, Al Momento, La Jornada de Oriente y Radio Educación.