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Roberto Fuentes Vivar Portada Ok

Ebrard revoluciona la industria automotriz

Diario Ejecutivo

La visita que realizó el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, a Bolivia la semana pasada, puede significar toda una revolución dentro de la industria automotriz mexicana, quizá incluso podría revivirse una especie del fenómeno “vochito” del siglo pasado.  

Ebrard, en compañía de su homólogo boliviano, Rogelio Mayta, visitó el salar de Uyuni y la fábrica de automóviles eléctricos donde se produce el auto Quantum y según la información que se ha dado a conocer existe toda una estrategia para el aprovechamiento del litio en México, utilizando la experiencia boliviana.  

Entre los acuerdos que se lograron se encuentran los siguientes:  

-México comenzará a comercializar los autos eléctricos producidos en Bolivia (en un acuerdo de una empresa estatal de ese país con un consorcio alemán), a partir del año entrante. Serán los autos eléctricos más económicos del mercado (alrededor de 120 mil pesos, cifra bastante inferior a los autos eléctricos fabricados en Puebla, Zacua, que se cotizan en más de 500 mil pesos o a los importados como el Smart cuyo costo es superior a 200 mil pesos).  

-México comenzará a producir estos autos en una fábrica en Iztapalapa y se espera que el primer vehículo ensamblado en el país salga de la planta en 2023. Esto significa una revolución de la industria automotriz, pues actualmente México es el quinto productor de vehículos a nivel global, pero la mayor parte de los vehículos están fuera del alcance de la mayoría de los habitantes.  

-Se firmarán dos convenios con el Consejo Nacional de Ciencia y tecnología (Conacyt). Uno, con Yacimientos de Litio Bolivianos, que permitirá aprovechar la experiencia tecnológica de ese país en el aprovechamiento del litio. Otro para la creación del Instituto Binacional Mexicano-Boliviano para la cooperación en materia de litio.  

-México va a participar en el Primer Congreso Internacional del Litio, que tendrá lugar en el país sudamericano en noviembre próximo.  

Todo esto parece indicar que, junto con la aprobación en mayo de  la ley para nacionalizar el litio (que declara de utilidad pública este mineral para que su exploración, explotación y aprovechamiento estén a cargo exclusivamente del Estado) y la creación de una empresa pública específica para explotarlo, México tiene una estrategia integral para aprovechar el que se considera el mineral del futuro.  

La planta de vehículos eléctricos se hará en colaboración con la firma privada Megaflux Electric Drivetrains que hace cuatro meses presentó su primer camión totalmente eléctrico producido en México, con plástico reciclado, que se encuentra en fase de prueba  por la cervecería Modelo.  

El presidente de esa empresa, Roberto Gottfried, dijo, con relación acuerdo con Quantum: “Empezamos a trabajar la alianza en 2020, creamos y capitalizamos la empresa en 2021, por lo que esperamos producir los primeros vehículos eléctricos desde Iztapalapa para México y el mundo”.  

Cuando en plena pandemia se inició la asociación de Megaflux con la automotriz boliviana, Gottfried dijo que la idea era competir con los gigantes estadounidenses como Tesla o Lucid y con el resto de las armadoras que ya tienen sus líneas de producción de vehículos eléctricos, como Volkswagen, General Motors y Ford, que además cuentan con una fuerte presencia en México.  

En su gira, Ebrard probó el vehículo eléctrico de diseño boliviano Quantum y ahí anunció que estará listo en México para el año entrante, lo que, creo yo, significará una revolución de la industria automotriz.  

De hecho, me hizo recordar el famoso fenómeno del “vochito” (el escarabajo de Volkswagen) que tuvo en México un mercado que ni siquiera en Alemania se imaginaron, según me dijeron altos directivos de la automotriz en Wolfsburg en una visita que hice ahí en los años ochenta del siglo pasado.  

El vochito se convirtió en el auto de batalla de los mexicanos (personalmente siempre preferí el Renault), por lo que conquistó el mercado a tal grado que lo mismo era un auto familiar que utilitario o de transporte público. Mucho de su éxito fue que por su precio estaba al alcance de las clases medias.  

Actualmente, las clases medias mexicanas (la clase alta no tiene clase, la clase media no tiene medios y la clase trabajador no tiene trabajo) carecen de posibilidades de adquirir un auto eléctrico y por eso los vehículos más económicos de General Motors, Nissan, Volkswagen y Kia se disputan los primeros lugares del mercado.  

Si la estrategia de vender autos eléctricos baratos a través de la alianza con Bolivia funciona, como por lo menos yo lo espero, no sería extraño que se repitiera un fenómeno como el del Vocho. Ojalá.  

En síntesis, Marcelo Ebrard anotó un logro para la Cuarta Transformación, más allá de cuestiones electoreras.  

Dice el filósofo del metro: las escaleras se barren de arriba hacia abajo, pero el planeta se puede limpiar de abajo hacia arriba.  

Roberto Fuentes Vivar

Columnista y periodista fundador del UnoMásUno y la Jornada. Estudió Periodismo en la reconocida escuela Carlos Septién García y cursó la Licenciatura en Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Actualmente es periodista independiente, conocido como “El Filósofo del Metro”.

Colaborador desde el 6 de marzo de 2022.

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