¿Con esos caballeros MORENA?

CRÓNICAS DE LA ÍNSULA

La efervescencia electoral en Oaxaca, rumbo a las elecciones federales es plena. Los partidos muestran a sus prospectos. Hay sorpresas, aunque éstas no sean para bien. Las mismas caras de políticas y políticos conocidos, sólo que insólitamente los vemos en los partidos menos pensados para ellos.

No por nada los analistas escriben los más tristes artículos por estos días, al decir que estamos en la elección con la peor clase política de la historia de México.

Lo anterior se confirma en nuestro medio, con pocas nuevas propuestas; la mayoría políticos muy conocidos, de por sí demagogos y sin prestigio y ahora en su mayor decadencia. Por citar a un par de priistas tenemos al enriquecido abiertamente sin empresa, dueño de parte del centro histórico de Oaxaca, Cándido Coheto Martínez o el anunciador regalaporches, Heliodoro Díaz Escárraga.

En el PRD también se lucen con este tipo de decisiones. Destaca una señora de la más silvestre práctica política que dejara Heladio Ramírez, doña Eva Cruz quien durante años aprovechara al PRI junto con su familia, pero al dejar de tener cargos con ese partido primero envió a su hija al PRD, Eva Diego Cruz, con el que hoy es diputada federal y ahora ella misma busca ser candidata del PRD por un distrito que no le corresponde, el 09. Sería muy extraño que el PRD la hiciera candidata con todo el perfil perdedor del pasado que trae consigo.

De igual insólita manera vemos que quién se reclamaba la “honestidad valiente” parece que buscara con esmero a los peores personajes para sumarlo a su novel partido Morena, Andrés Manuel López Obrador.

Al menos en Oaxaca eso es algo evidente, aunque también se da en otras partes. La presencia del probado pero impune malversador del erario, Salomón Jara, como el hombre fuerte de Morena en la entidad no deja lugar a duda.

Se pone así en evidencia el veterano político que había logrado preservar sus prendas de verticalidad, que fuera engrandecido con el intento de desafuero del locuaz ex presidente Vicente Fox y más tarde sepultado por su soberbia al no acudir primero al primer debate entre los entonces candidatos a la presidencia, y después desdeñar la fuerza de la televisión prescindiendo de ésta al grito de que “El pueblo me va a defender”, cuando lo llamaban “Un peligro para México”.

“Sí —le decían sus cada vez por él menos escuchados asesores— pero hay que ir a la TV a darles elementos para que te defiendan”. El proyecto de mesías se negó.

Después perdió su enorme ventaja sobre los otros candidatos y que lo tenía crecido. Luego perdió por primera vez las elecciones para presidente de la república, “aiga sido como aiga sido”, diría el ganador Calderón. Y es que para ganarle al partido en el poder se necesita un margen holgado, como establecieron los asesores de Fox.

Salirse de los marcos de la ventajosa mercadotecnia política les ha costado mucho a los líderes de izquierda, fue el caso de Cuauhtémoc Cárdenas quien prefería “pueblear” con 10 mil seguidores que usar la TV para llegar a millones de electores.

“El Peje” también padeció esto, no obstante que durante su gobierno en el DF se ciñera a estos esquemas muy estudiados, con el uso de su popular y modesto vehículo Tsuru, sus trajes color gris-burócrata y sus conferencias mañaneras. Incluso, un diciembre la revista Expansión lo declaró de los mejores productos de la mercadotecnia del año. Sólo que al final sus adversarios tienen en el mismo “Peje” un aliado para derrotarlo.

Ahora el proyecto Morena no es menos sofisticado y estudiado, cuando alude a la virgen Morena, la del Tepeyac, que si bien hasta ahora no se le ha vinculado claramente al partido, en algún momento podría alzarse ese estandarte que usara el cura Hidalgo en su levantamiento. No hay que olvidar el regusto del Peje por las epopeyas de la historia nacional, recordar el juarista “sólo le han quitado una pluma a mi gallo”.

En el diseño de Morena (Movimiento de Regeneración Nacional) como partido político se evitó precisamente el uso de la palabra partido, habida cuenta del desprestigio de éstos en la sociedad, y por el contrario se usan elementos de gran fuerza hasta teológica como el de Regeneración.

La propuesta mesiánica es regenerar a este pueblo perdido, corrompido, moralmente condenado. Y para eso nada mejor que el líder mesiánico Andrés Manuel.

En tiempos de dura crisis moral, política y económica, como el que se anuncia para éste y los próximos años —con la caída del precio del petróleo y la del Producto Interno Bruto, y por ende la inversión y el empleo— los pueblos voltean en busca de quien les haga la chamba, de populistas demagogos que les ofrezcan la salvación aunque las cuentas no les cuadren: habrá inversión y empleo para todos, dicen, ¿pero de dónde, con qué recursos?

El argumento es usar los que se desvían en las prácticas corruptas de funcionarios entronizados por todos los partidos. El punto es que esos funcionarios y políticos están hoy también en Morena, son los que acompañan al caudillo y propietario de Morena a todas partes.

Quizá debamos creer que si esos corruptos de antes están ahora con él son salvos, sólo falta que los someta a un proceso de dolor intenso para que expíen sus culpas.

Tres personajes destacan a este respecto entre los aspirantes a integrar la lista de los 11 candidatos de Morena en Oaxaca: el depredador del sistema educativo estatal, ex capo mayor del cartel de la Sección 22, Azael Santiago Chepi; otro de similar catadura ex presidente de Huatulco cuestionado y vinculado a la delincuencia organizada, con familiares presos por tal motivo y que participaron de su gobierno municipal, Lorenzo Lavariega Arista; y el fracasado eterno aspirante a candidato a gobernador de Oaxaca por el PRI y quien al ser rechazado en sus aspiraciones a una diputación renunció a 40 años de militancia en ese partido, con estas “sabias” palabras: “Los ciclos se cierran y se abren”, algo así, José Antonio Estefan.

¿Con esos caballeros quiere Morena ir a la guerra?

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