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Roberto Fuentes Vivar Portada Ok

¿Ser totalmente Palacio o Palacio Nacional?

Diario Ejecutivo

México vive inmerso en una polarización que domina gran parte del planeta, aunque quizá en nuestro país tiene características muy especiales que podrían sintetizarse entre “Los Totalmente Palacio” y “Los totalmente Palacio Nacional”.

La frase “Soy Totalmente Palacio” fue acuñada por Alberto Baillères, presidente del grupo, en una reunión con publicistas a los que les dijo, según narró en una entrevista: “El Palacio de Hierro es una experiencia de compra, que es una forma de vivir, es una forma de ver las cosas diferente, que ir a El Palacio de compras es ser totalmente Palacio… seguí con mi rollo, queriendo expresar mi idea de lo que quería expresar yo en la campaña, y de repente, me paré en seco y dije el slogan: Soy Totalmente Palacio: that’s it, eso va a ser”.

Baillères (así, con un acento que no existe en el idioma español) comenzó a convertir a millones de mexicanos en seres “Totalmente Palacio” en el sexenio de Ernesto Zedillo, cuando se gestaba el Fobaproa, y en el año en que precisamente el Instituto Tecnológico Autónomo de México (de su propiedad) le otorgaba el doctorado Honoris Causa: Era su momento de gloria, porque muchos de los egresados de su escuela (y entes Totalmente Palacio) delineaban la política económica nacional.

Hoy los “Totalmente Palacio” quieren cambiar al país, no soportan a los “Totalmente Palacio Nacional” y buscan con la dupla de José Ángel Gurría y Xóchitl Gálvez ganar la presidencia en 2024. Por cierto la última vez que vi personalmente a la casi segura candidata por el Frente Amplio por México, fue precisamente en un elevador de “El Palacio de los Palacios”, lo más exclusivo de los “Totalmente Palacio”.

Los Totalmente Palacio aseguran que el actual gobierno está vinculado con el narcotráfico, que es un güevon, que no ha hecho nada, que ha destruido al país.

Los Totalmente Palacio Nacional tienen una larga lista de los logros de este sexenio y creen en un movimiento que ganó las elecciones de 2018 porque el país no aguantaba más y urgía un cambio de modelo económico y social.

Los Totalmente Palacio viajan en auto y lo presumen.

Los Totalmente Palacio Nacional, aunque tengan auto de último modelo, viajan en transporte público porque han descubierto las ventajas de no depender de un vehículo.

Los Totalmente Palacio estuvieron de acuerdo y aplaudieron cuando el Senado de la República otorgó la medalla Belisario Domínguez a Alberto Bailleres.

Los Totalmente Palacio Nacional saben que Bailleres es propietario no solo de El Palacio de Hierro, sino de mineras, empresas energéticas, instituciones financieras y hasta educativas y que los gobiernos anteriores le condonaban cientos de millones de pesos en impuestos.

Los Totalmente Palacio creen en el neoliberalismo como una religión económica para conseguir el desarrollo.

Los Totalmente Palacio Nacional consideran que el neoliberalismo es una doctrina económica obsoleta porque fue incapaz de lograr un desarrollo con equidad social y en México y el mundo se requiere un modelo más humanista.

Los Totalmente Palacio muestran su patriotismo -aunque muchos de ellos pertenecen a las primeras generaciones de estadounidenses nacidos en México-: beben tequila, se visten de charro, entonan las canciones de Vicente Fernández (o de Alejandro Fernández) y a veces recuerdan (aunque no los vivieron), los tiempos de Porfirio Díaz, a quien consideran un verdadero héroe nacional. Muchos también reivindican a Iturbide a Santa Ana y hasta a Maximiliano.

Los Totalmente Palacio Nacional creen en el nacionalismo expresado en la soberanía nacional (sobre todo en la relación con el vecino del norte), en la autosuficiencia, en el reconocimiento de las raíces, en el amor a la tierra que nos heredaron los antepasados, en la multiplicidad de culturas mexicanas, en la etnicidad. Y tienen como héroes nacionales a Benito Juárez, a los insurrectos de 1810, a los revolucionarios de 1910 y veneran acciones como la expropiación petrolera o la de la industria eléctrica.

Los Totalmente Palacio tienen al comercio exterior como única fórmula de desarrollo económico.

Los Totalmente Palacio Nacional consideran que el mercado interno debe ser un pilar de la economía, para fortalecernos como una nación más soberana.

Los Totalmente Palacio creen en las clases sociales, aunque utilizan a los más desprotegidos para satisfacer sus necesidades e intereses.

Los Totalmente Palacio Nacional consideran que todos los sectores de la sociedad deben tener las mismas oportunidades y dan el mismo valor al trabajo que al capital.

Los Totalmente Palacio son (a veces nada más se creen) los patrones y los demás sus súbditos.

Los Totalmente Palacio Nacional son (aunque también hay patrones) los trabajadores, los que creen en los demás, los que sienten empatía hacia sus congéneres de todas las clases sociales.

Los Totalmente Palacio, se visten a la moda y privilegian las marcas por encima de la comodidad. Se visten para lucir y marcar la diferencia con otras clases sociales a las que ven por encima el hombro. Son un poco como los Famas que describía Julio Cortázar: “Un fama es muy rico y tiene sirvienta. Este fama usa un pañuelo y lo tira al cesto de los papeles. Usa otro, y lo tira al cesto. Va tirando al cesto todos los pañuelos usados. Cuando se le acaban, compra otra caja. La sirvienta recoge los pañuelos y los guarda para ella. Como está muy sorprendida por la conducta del fama, un día no puede contenerse y le pregunta si verdaderamente los pañuelos son para tirar. -Gran idiota -dice el fama-, no había que preguntar. Desde ahora lavarás mis pañuelos y yo ahorraré dinero”.

Los Totalmente Palacio Nacional son como la sirviente de los famas. Pero también conocen la mentalidad de los famas que describía Cortázar: “Los famas son capaces de gestos de una gran generosidad, como por ejemplo cuando este fama encuentra a una pobre esperanza caída al pie de un cocotero, y alzándola en su automóvil la lleva a su casa y se ocupa de nutrirla y ofrecerle esparcimiento hasta que la esperanza tiene fuerza y se atreve a subir otra vez al cocotero. El fama se siente muy bueno después de este gesto, y en realidad es muy bueno, solamente que no se le ocurre pensar que dentro de pocos días la esperanza va a caerse otra vez del cocotero. Entonces mientras la esperanza está de nuevo caída al pie del cocotero, este fama en su club se siente muy bueno y piensa en la forma en que ayudó a la pobre esperanza cuando la encontró caída”.

Los Totalmente Palacio creen en la filantropía para ayudar a quienes menos tienen.

Los Totalmente Palacio Nacional saben que la filantropía no existe más que para las relaciones públicas, por lo que exigen mayor justicia social.

Para 2024, la disputa entre los “Totalmente Palacio” y los “Totalmente Palacio Nacional” crecerá porque el país que quiere cada parte, es “totalmente opuesto”.

Dice el filósofo del metro: Yo soy Totalmente Salón Palacio.

Roberto Fuentes Vivar

Columnista y periodista fundador del UnoMásUno y la Jornada. Estudió Periodismo en la reconocida escuela Carlos Septién García y cursó la Licenciatura en Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Actualmente es periodista independiente, conocido como “El Filósofo del Metro”.

Colaborador desde el 6 de marzo de 2022.

Las opiniones expresadas por los columnistas en sus artículos, son de exclusiva responsabilidad de sus autores y pueden no representar la postura o línea editorial de PressLibre.

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