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Luis Alberto Portada

El Espacio Escultórico de la UNAM es eterno

La Suave Patria

*Es la alberca de lava de Ciudad Universitaria.
*Símbolo absoluto de una raza y un espíritu. 
*En su creación participaron Goeritz y Felguérez.
*Es un imperativo conocer esta obra magna obra.
*Se ubica en la zona volcánica del sur capitalino.

Aunque las autoridades federales y el Poder Ejecutivo aseguren lo contrario por razones estrictamente políticas, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) es la institución cultural, social y educativa más importante de la nación.

Sus instalaciones y labores abarcan una gran cantidad de disciplinas y resguardan importantes obras de arte y expresiones creativas y, sin duda, uno de los lugares culturales más representativos de la Máxima Casa de Estudios es su Espacio Escultórico, ubicado en el extremo sur del campus de la Ciudad Universitaria.

Hay que trasladarse al sur de la Ciudad de México, escaparse del ruido y la contaminación, de los excesos demográficos y otros fenómenos poco agradables de una urbe que posee lo bueno, lo malo y lo feo de un lugar histórico y legendario de dimensiones descomunales.

Esta obra de arte público, entre las más imponentes e importantes de América Latina, se encuentra en la sección del Centro Cultural Universitario y consiste en una escultura circular de 120 metros de diámetro formado por 34 prismas triangulares seriados.

A su vez, los prismas se ubican sobre una base anular de piedra que tiene un mar de lava sin vegetación en su interior, diseño a cargo de los artistas Federico Silva, Helen Escobedo, Manuel Felguérez, Matías Goeritz, Enrique Sebastián Carbajal.

De acuerdo con Felguérez, la obra tiene el objetivo de permitir la contemplación de la belleza desde el interior como del exterior para cambiar el concepto tradicional de cultura por el de Espacio Escultórico, sin duda un símbolo de la identidad universitaria

“El Espacio Escultórico busca hacer del arte un gran acontecimiento para todos y para siempre, superando, al menos en esta experiencia, el voluntarismo individualista autosuficiente y caduco”, declararon sus creadores al concluirlo.

El estilo del Espacio Escultórico está clasificado como minimal art, por los prismas que lo conforman, y land art, ya que tiene una génesis ecológica y representa la cosmovisión prehispánica.

Esta magna obra comenzó su construcción en 1976 y se terminó definitivamente 1981, cuando el doctor Guillermo Soberón Acevedo se desempeñaba como rector de la UNAM.

Geográficamente situado entre la Avenida de los Insurgentes y el Anillo Periférico, en la Reserva Ecológica del pedregal de San Ángel, se financió con recursos del presupuesto de la Universidad.

“Este reloj solar, mandala telúrico; este centro ceremonial prehispánico del siglo XX, espectáculo para espectáculos, susceptible de múltiples lecturas y funciones, nace bajo el signo de la unidad de los opuestos.

Y del amor a un cambio que, precisamente por serlo, se nutre con las mejores tradiciones, tan diversas entre sí, del arte industrial o tecnológico, del muralismo mexicano en su dimensión pública, de los valores formales y comunitarios que ostentan los conjuntos precolombinos hoy desacralizados”

Así lo declaró Joaquín Sánchez MacGregor durante la inauguración el 23 de abril de 1979 ante comunidad y las autoridades universitarias, hace una buena cantidad de años, que son nada en comparación a lo que ha de perdurar un recinto que será eterno.

Luis Alberto Adrián García Aguirre

Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, en donde estudió dos licenciaturas: Periodismo y Comunicación Colectiva (1968-72) y Relaciones Internacionales (1973-77). De 1995 a 2002, colaboró con Reporteros Sin Fronteras (RSF) de París y el Comité de Protección a Periodistas (CPJ) de Nueva York. En los años 2000 y 2015, obtuvo el Premio Nacional de Periodismo.

Colaborador desde el 5 de febrero de 2020.

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