Las ‘intervenciones humanas’ del pintor Guillermo Rito ante la pandemia del Covid


 + El Artista plástico pensó en hacer conciencia entre la población y aterrizó en la intervención de las esculturas urbanas simbólicas instaladas en la Ciudad de Oaxaca

OAXACA, OAX., octubre 9 de 2020.- Ver para la entrevista a Memo Rito en un parque como el Paseo Juárez, El Llano, donde en sábados y domingo niños y niñas de familias de clase media dan vuelta en sus bicicletas o patines, parecería que no es lo mismo que verlo para convivir en la mítica cantina El Otro Mundo, enclavada en ese neto y “ghetto” lugar “urderground” que es la Central de Abasto, un neologismo popular producto del apellido del mercado y el nombre de la camionera de segunda clase aledaña.

Plantarse a su regreso de Europa, exactamente al alba, con sus modelos desnudas mostrando en sus dorsos los lienzos del artista en el atrio del templo de Santo Domingo de Guzmán, para tomarles las fotografías que dejaran constancia de la intervención urbana, mientras los policías se pasmaban y no alcanzaban a reaccionar, parecería que no es lo mismo que apersonarse a las siete de la mañana en la Fuente de las Ocho Regiones, ubicada al norte de la ciudad de Oaxaca, y subirse a la escultura del danzante de la pluma del Valle Central y ponerle cubreboca, al igual que a las otras de las mujeres representantes de las demás regiones: Cañada, Costa, Cuenca, Istmo, Mixteca, Sierra Norte y Sierra Sur, para, como “un compromiso humano, aportar y gritarle a las personas que no tienen internet o no les llega tan fácilmente la información sobre Covid, que estamos juntos en esto”.

Pero sí es el mismo Memo Rito y sí hay una misma intención en sus acciones son: “intervenciones humanas”.

Es una combinación de palabras que define al artista Guillermo Rito, nacido en San Blas Atempa, Istmo de Tehuantepec, un pintor contemporáneo con un inevitable sentido cultural y social que se evidencia en su interés profundo por el maíz criollo, demostrado en sus tortillas de colores que le dieron celebridad y sello como creador, y que no contento con ello buscó transmitirlo a los niños en talleres efectuados en cuanta comunidad urbana o rural pudiera —incluyendo festivales realizados en el mismo Llano, por cierto—; o también en su más reciente incursión, que está detenida por la pandemia, en el mezcal: “el mezcal desde diferentes modalidades y técnicas, del dibujo al grabado, pero también ubicando lo positivo y lo negativo” culturalmente hablando, pues es un hecho que el universo de la bebida está mutando, sí, pero “no sabría decir si de una manera benéfica, porque investigando a fondo, desde los que siembran los magueyes hasta el producto final, el que nos llega a los consumidores, hay una brecha enorme en la que el menos informado de lo que está pasando y el menos considerado es el actor principal”: precisamente el que cultiva magueyes y el que produce el mezcal.

Y sí es el mismo artista, Memo Rito, el que ama su origen, el campo, como hijo de una familia campesina que es, o el que se siente como pez en el agua en “ghettos” etílicos como El Otro Mundo o el que entabla plática con el Payaso Sorpresa, un oaxaqueño del Valle Central que lleva 17 años en el oficio y ahorita, como todos, está “viviendo momentos muy difíciles en los que, respetando las medidas sanitarias, no queda de otra que regalar una sonrisa para que la gente se alegre un poco”, que ese otro Memo Rito que, confinado en su casa, saliendo sólo por alimentos, bombardeado por la información sobre Covid, se puso a pensar en cómo aportar para mitigar la problemática en un sentido social, cultural, humano.

Pensó en informar, en buscar hacer conciencia entre la población. Se centró en una propuesta para desarrollar en los sitios emblemáticos porque “en todas partes son referentes”, pero se dijo que “una pinta sería un tanto agresiva” y una huelga de hambre no adecuada, y aterrizó entonces en la intervención de las esculturas urbanas simbólicas, como las de la Fuente de las Ocho Regiones o el Juárez del Llano.

Consultó a médicos, psicólogos, ingenieros y personas conocedoras de la pandemia de Covid y se convenció de ponerles cubreboca a esas esculturas emblemáticas.

Visitó previamente los sitios, mentalmente analizó “los parámetros involucrados, las distancias, cómo entrar sin llamar la atención, porque eso atraería a gente que pudiera discrepar con la propuesta, qué herramientas o equipo utilizar”, se planteó también la necesidad de una grúa.

En la mañana del ocho de septiembre de este 2020, cuando los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) reportaron en la entidad  14 mil 375 casos de Covid y mil 331 muertos por la enfermedad, arriesgando el físico y asumiendo toda la responsabilidad de la intervención por si llegaba la policía, el artista blaseño se subió a las esculturas de la Fuente de las Ocho Regiones y les puso cubreboca para protegerlas del nuevo coronavirus.

Después siguió con el Juárez del Llano y continuaría y continuará con quién sabe cuáles más, porque cualquier artista se mantendría confinado en su casa pintando mientras pasa la pandemia, pero Memo Rito no es de esos.