El caso Cienfuegos


El litigio en torno del general Salvador Cienfuegos Zepeda es otro caso que da cuenta de la intensidad del debate comunicacional que vive el país en un momento histórico de cambios.

Igualmente, da cuenta del esfuerzo de la oposición para distorsionar y  magnificar de modo negativo las acciones de gobierno federal.

Dos conclusiones supuestamente contundentes tienen los críticos del Presidente: Andrés Manuel López Obrador, AMLO, ya está plenamente subordinado al poder del Ejército, y segundo: la lucha en contra de la corrupción es una mera simulación en la medida que prevalece la impunidad.

El gran problema para el planteamiento de la oposición es que más bien debería hacer este reclamo a la Fiscalía General de la República (FGR) y aportar alguna evidencia empírica para justificar la condena por adelantado al General.

Los patos tirándole a las escopetas.

Ahora resulta que la oposición supone a ultranza la corrupción de un actor relevante del viejo régimen y vocifera en contra de su exoneración.

Les parece increíble que se equivoquen los acusadores norteamericanos y que la Fiscalía mexicana acierte.

Tampoco corresponde defender sin base la inocencia del militar. Sin embargo, el Presidente y la Fiscalía parecen dispuestos a hacer públicos los argumentos y pruebas de la fiscalía norteamericana.

Hay que analizarlos para fundamentar nuestra postura al respecto.

En donde no se puede claudicar es en la convicción de que el proyecto de la 4T está cambiando al país, aunque no siempre se pueda hacerlo en un proceso veloz, homogéneo, continuo y ascendente.